Empanadas, sexo y blog
Noche de viernes. Viene Cecilia, mi esposa, sonriente.
- Iuuujuuuuu. Amorciiiitoooo, hoy es vieeerneeeeees. ¿Qué te parece si pedimos empanadas para la cena y después… -susurrando a mi oído- sexo desenfrenado?
- ¡Uy! ¡Qué bueno! ¡Dále!
Más tarde el plan sufre una ligera modificación. Tenemos una sesión de empanadas desenfrenadas. Eso sí, cada uno come por lo menos dos con relleno afrodisíaco.
Mañana del sábado. Después de quemarme la lengua con el primer mate, le digo:
- Cecilia, hablemos seriamente. Esto no puede seguir así.
- ¿Entonces? – pregunta ella.
- Ya lo decidí: voy a hacer un blog.
No sé si por la noticia por sí misma o quizás por mi tono de firme determinación pero se queda muda. Después de unos minutos, ceba otro amargo y quiere saber más.
- ¿Y de qué vas a hablar en ese blog?
- Bueno, de sexo no mucho – facturo.
- Entonces, no te va a leer nadie – factura ella.
- ¡Cómo que no! Voy a hablar de periodismo. ¡Qué digo de periodismo! ¡De mi pasión por las noticias, de los dramas del mundo actual, de una realidad feroz, que deja sin aliento!
- ¿Ves? No te va a leer nadie.
- …
- …
- Dame otro mate, querés.
Elijo el silencio. Comprendo que en realidad no me perdona lo de la noche anterior. No debí comerme la última de jamón y ananá.
Tags: Argentina, Buenos Aires, Periodismo
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16 Abril 2008 at 2.38 am
Apoyo firmemente la idea de un blog que refleje tu pasión por las noticias y una realidad feroz..Estoy con Cecilia eh, lo de tratar el tema “sexo” se podría rever..Che, no me quedó muy claro qué pasó esa noche: ¿las empanadas de jamón y ananá son afrodisíacas o no?..
el marginal