Archivo para agosto 2008

Los chicos del Julio Cortázar dan sus razones

29 agosto 2008

 Por el mismo problema de la entrada anterior, les paso ahora un comunicado de los chicos del Julio Cortázar, un secundario orientado a la comunicación social:

“Los estudiantes del Julio Cortázar expresamos los motivos por los cuales tomamos el colegio:
“Estamos cansados de las políticas de exclusión asumidas por el señor Mauricio Macri, y el desfinanciamiento de la educación a nivel nacional, las cuales nos arrojan a la deserción escolar y nos dificultan la asistencia a clase.
“Una clara medida a estas políticas elitistas es el recorte de más del 50% en las becas estudiantiles, siendo éstas un subsidio por parte del Estado, que debería garantizar que aquellos estudiantes que no cuenten con los recursos necesarios, puedan acceder a una educación digna, sin ser esto una traba.
“Frente al reclamo legítimo de los estudiantes, el gobierno no hace más que cerrarnos las puertas y lanza una solicitada con el fin de amedrentarnos y callar nuestra lucha, pero nunca da soluciones ni respuestas.
“Es por estas razones que vemos vulnerados nuestros derechos y la toma de la escuela es una medida para decir BASTA!
“Este día no es una pérdida de clases, es el día en que los estudiantes nos unimos exigiendo una educación digna para todos”.

Estudiantes del Julio Cortázar.

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Maratón de clases y toma por las becas en el Nicolás Avellaneda

28 agosto 2008

Estuve con los chicos del Nicolás Avelleneda, uno de los colegios que da pelea contra el recorte de becas del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

Dictan clases las 24 horas en un colegio porteño tomado

Buenos Aires, 28 de agosto de 2008.- Medianoche en Palermo Hollywood. Setenta personas reunidas en un centenario edificio de tres plantas y estilo ecléctico. No es un boliche ni un restaurante, es una escuela secundaria pública con alumnos, docentes y padres empeñados en una singular protesta.

“Colegio tomado con clases”, dice un cartel de tela escrito con aerosol colgado de la fachada del 5528 de la adoquinada calle El Salvador, a una cuadra de Juan B. Justo.

Es el nacional 4 “Nicolás Avellaneda”, fundado en 1903 y actualmente con unos 1100 alumnos, uno de los trece colegios donde estalló la rebelión contra los recortes en las becas dispuestos por el Gobierno de la Ciudad.

Allí el conflicto tiene dos singularidades, a saber: entre los alumnos a quienes se les negó la beca figura la abanderada de la escuela y la toma incluye el dictado normal de clases, en una actitud que fue reforzada con una maratón de clases por 24 horas.

El paisaje en el hall central, presidido por un bronce de Avellaneda, era en las primeras horas de hoy similar al de cualquier toma estudiantil. Un cartelito indicaba dónde se acopiaba la “comida para la noche” mientras otro avisaba que “en caso de precisar el botiquín (hay que) avisar a Ivanna“.

La gran diferencia era que tres horas después de terminado el turno nocturno del miércoles, había allí más de 50 alumnos, una decena de docentes y otros tantos padres, y todos escuchaban atentos al profesor que exponía.

El docente de historia Enrique Vázquez citaba “Las venas abiertas de América Latina”, de Eduardo Galeano, en una reseña de la gestación del actual momento de la región, con su componente de realismo mágico, como lo denominó Gabriel García Márquez.

“Esto que estamos haciendo, estas clases en mitad de la noche también forman parte del realismo mágico de este continente”, dijo, extrayendo sonrisas de las caritas adolescentes con sueño que alternaban con señoras de las cuatro décadas y alguna barba entrecana, y ganándose un unánime aplauso final.

“Nuestro lema es ‘mientras (el ministro porteño de Educación, Mariano) Narodowsky duerme, el Avellaneda estudia”, dijo Lucía González, presidente del Centro de Etudiantes, a las 2 de hoy, tras un taller de Educación Sexual, tema que en sí mismo es otro mensaje para las autoridades educativas.

La actividad fue guiada por profesores del colegio y profesionales de la Fundación para Estudio e Investigación de la Mujer (FEIM), una entidad que capacita docentes, cuya presidente, Mabel Bianco, estuvo en la escuela “para acompañar y ser solidaria con esta comunidad educativa”.

El profesor de inglés y de literatura Jorge Arietto, que a esa hora libraba una batalla desigual contra el cansancio, destacó que pese a los días de toma transcurridos “yo, que tengo quinto año por la mañana, hoy (por el miércoles) tuve 19 alumnos presentes sobre 24”.

Juan Oromí, delegado de 4to. 5ta., se congratuló del apoyo logrado por el reclamo estudiantil y elogió sobre todo la actitud de los docentes del establecimiento, que contrasta con la de otros colegios en conflicto.

Arietto dijo que la participación docente en la medida se decidió en una asamblea del colegio en línea con una tradición en el Avellaneda de unión entre profesores y alumnos.

El dato es clave dadas las directivas del Ministerio de Educación porteño que según Vázquez, “manda mensajes confusos como pedir que se interrumpan las clases si hay toma con un llamado telefónico y no por escrito”.

En cuanto a los padres, María, mamá de una alumna de quinto año, subrayó “la responsabilidad de los chicos, que quieren tener clases y saben que las becas son sinónimo de inserción educativa”.

“La solidaridad que demuestran los engrandece como personas y los adultos debemos apoyarlos y no boicotearlos como hace el Ministerio de Educación”, afirmó.

Lucía, la titular del centro de estudiantes, recalcó además que “a las 6, entre todos limpiamos, pasamos el trapo, acomodamos los bancos para que cuando llegue el turno mañana esté todo en condiciones para el dictado normal de las clases del día”.

Así transcurrió la noche en el Nicolás Avellaneda, un colegio que a tono con el esnobismo comercial de la zona bien podría exhibir en su frente un cartelito de “open 24”.  Raúl Queimaliños

¿Ustedes qué hacen con las pilas?

26 agosto 2008

Las pilas son un residuo realmente peligroso. Los ácidos y otros componentes de cada pilita contaminan cientos de litros de agua, por ejemplo.

Hace rato que lo sabía pero no tenía idea de cómo prevenirlo. Ahora me enteré de la existencia de Ecovolta, una organización educativa y ambientalista, que las recoge en Buenos Aires y Avellaneda. Si alguien sabe de otras ciudades, avise. 

Bueno, lo que hay que hacer es juntar las pilas usadas y meterlas en botellitas de plástico de 500 cc con tapita (de gaseosas, de agua). Este envase es sanitariamente correcto, es seguro, de paso reutilizamos un elemento de plástico y ¡atención! es la única manera de que Ecovolta las reciba y las procese.

Reciben hasta dos botellitas por persona a cambio de una donación a voluntad en:

Ohm Electrónica, Paraná 119, de lunes a viernes de 9.30 a 19 y sábados hasta las 13.

Kiosco de diarios de la avenida Belgrando, entre Luis Sáenz Peña y San José, en Monserrat. Todos los días de 5 a 14.

Daisuki Pilas,  José María Moreno 777, en Caballito. Lunes a sábados, de 9.30 a 13 y de 16 a 20.

Bulonera Ansaldi, B. Rivadavia 399, Avellaneda. Lunes a viernes de 8.30 a 13 y de 14 a 18.

Subrayo que no reciben pilas en botellas de otro tamaño ni en otros tipos de recipientes.

Y ya nos estaremos portando bien, paliando la mora de las autoridades de nuestras respectivas ciudades en hacerse cargo de este tema y ocuparse de concientizar al respecto y organizar una solución estatal.

Buena noticia desde Garuhapé Mi

25 agosto 2008

¿Se acuerdan del pueblito misionero de Garuhapé Mi, que luchaba para no ser rematado? Escribí sobre él el 30 de mayo, para apoyar la movilización de sus habitantes y de gente que había emigrado de allí pero que, lejos de desentenderse, se juntó para defenderlo.

Uno de ellos es Lucas González, quien acaba de darme una excelente noticia:

La filantrópica Fundación Kolping, de origen católico y alemán (www.kolpingargentina.org) donó una propiedad para albergar la biblioteca del pueblo, un proyecto símbolo de una comunidad que, al verse amenazada, decidió no sólo mantenerse sino crecer.

Es una casa pequeña que los “garuhapemienses” (¿se dirá así?) quieren ampliar y equipar.

Ya tienen más de mil libros donados por la gente que apoya su lucha y cuentan con la ex directora de la escuela del pueblo, Adela de Reyes, bibliotecaria además que, ya retirada, se propone formar una encargada. 

Reciben donaciones en la caja de ahorro Nº 4012000829117856, banco Macro bansud, a nombre de Benigno Gonzalez, domicilio Puerto Rico, Misiones y/o Adela Luisa Bueno de Reyes, DNI 4. 731.942, domicilio Libertador y Suipacha, Garuahapé, Misiones, cuenta de ahorro en pesos  401200000024578.

Para otras donaciones (libros, útiles, zapatillas, ropa), en Buenos Aires Lucas González  lucassym@hotmail.com 011-1564829862 ; y en Misiones, Micki Bueno, mickibueno@prico.com.ar, en Garuhapé-mi; Raúl Puentes, raulpuentes@gmail.com o 03752 15698608, en Posadas.

La contaminación publicitaria nos ahoga

22 agosto 2008

Los Juegos Olímpicos me dieron nuevos elementos para despotricar contra la invasión de la publicidad en la vida cotidiana, una polución insoportable contra la que tendremos que reaccionar desde estos lugares de expresión libre, porque no esperen que el tema sea tratado por los medios cuyo negocio es vender publicidad. ¿Está claro, no?

Veamos un rápido panorama en el fútbol, por tomar un campo:

– Publicidad en el nombre de los torneos.

– Publicidad en las camisetas de los equipos: la selección que fue a Pekín tenía dos avisos en el frente, más el logotipo del fabricante de la prenda y el escudo de la AFA, lo único que me parece legítimo. En otros casos hay publicidad hasta en los pantalones.

– Publicidad en el estadio, auditiva y visual. Especialmente molesta es la de carteles con movimientos, que distraen de las acciones de juego.

– Publicidad en la televisión. Alguna sobreimpresa en la pantalla, que achica el campo visual. El logo del que transmite está en forma permanente y a veces está animado, lo que también confunde el movimiento natural del partido. Otros avisos aparecen en medio del juego en la parte inferior de la pantalla, a veces con sonido grabado de hinchadas que llevan a pensar que justo en el aviso algo está pasando; vi uno en que además de la marca entraba una pelotita saltando, que se confundía con la pelota que estaba en el juego. Y la novedad en estos Juegos Olímpicos es la intercalación de avisos de ese tipo con imagenes de público de fondo, pero ¡grabadas de otro cotejo!, por lo que se distorsiona la trasmisión al generar la ilusión de que esa gente está ahí viendo ese partido y en ese momento anímico de las acciones, cuando en realidad no tienen nada que ver.

– Publicidad en las señoritas que se ponen detrás de los que hacen declaraciones para la televisión, en las paredes de las conferencias de prensa, en los micrófonos de los cronistas, en las gorritas de algunos directores técnicos…

En la televisión, todo esto se suma a …

– conductores que en medio de presentaciones se ponen a hablar de un producto,

– entrevistadores que intercalan avisos entre las preguntas,

– cómicos que meten propagandas como parte de los diálogos de sus personajes,

– logotipos gigantes pintados en la cancha del rugby, toda clase de promociones en el automovilismo, más gorritos en el tenis…

Aparecen avisos por correo, por volantes bajo la puerta y en la calle, en llamados telefónicos, en mensajes de texto, por correo electrónico, por fax, en carteles electrónicos en el colectivo, en todo medio de comunicación comercial, pegados en columnas de alumbrado, en los taxis por afuera y por adentro, con las facturas de servicios, en medio de las películas, en los recitales… ¡Basta!

Un toque para los medios de comunicación:

¿Se les ocurrió sumar cuántas páginas suma el contenido publicitario de Clarín, por ejemplo, un sábado?

¿Alguna vez vieron en ése o en otro gran diario alguna nota sobre las condiciones de trabajo y remuneración de los trabajadores de los supermercados o de las grandes firmas de electrodomésticos? ¿No? ¿Alguno piensa que es porque no hay nada para decir sobre eso?

Me sumé a “Friends of Yryapú”

17 agosto 2008

Tengo el honor de anunciarles que ahora soy miembro de Friends of Yryapú.

Vamos por partes. Yryapú, que significa “ruido del agua” en guaraní, es el nombre de la comunidad indígena próxima a las Cataratas del Iguazú que creó una escuela en medio de la selva para enseñar a sus jóvenes a guiar a los turistas. Algo les conté hace unos días.

El mural en la pared de la escuela

El mural en la pared de la escuela

Los artistas fueron los niños de la aldea. Fotos de Marija

Los artistas fueron los niños de la aldea. Fotos de Marija

           Esa escuela tuvo el envión inicial en el apoyo que recibió de la Provincia de Misiones y del gobierno de Canadá, pero ahora ya es autónoma, o sea, debe “caminar sola”, como dice mi amigo Claudio Salvador, propulsor de ese emprendimiento.

Bien, profesionales jóvenes y ex pasantes canadienses que estuvieron acompañando los primeros pasos de la “escuelita de la Selva” decidieron formar en Canadá la asociación civil “Friends of Yryapú”, para ayudarla a financiarse y desarrollarse pedagógicamente.

Y un grupo de argentinos nos juntamos para tratar de ayudar.

Así tuve el gusto de conocer a Carmen, que es abogada; a Gustavo, artista plástico, y su pareja Marija (nombre croata, pronunciar maria, sin acento en la i), que fue pasante y se quedó en la Argentina.

Nos dimos un objetivo modesto pero que para los hermanos de Yryapú será significativo: imprimir un folleto para que ellos puedan proveer a los visitantes.

El taxista con prejuicio machista

17 agosto 2008

Sábado a la noche. Tomé un taxi con Cecilia (45, mi esposa), en Belgrano.

Al pasar por una calle de doble mano con autos estacionados a ambos lados, el taxista aminoró la marcha porque venía otro vehículo de frente y había poco espacio.

Cuando los autos estuvieron cerca, el tipo murmuró: “¡Uy, una mujer! ¡A ver si me rompe el auto!”.

No pude aguantar, aunque Cecilia empezó a darme golpecitos en la pierna para que me quedara callado.

En tono amable le pregunté: “¿Así que las mujeres andan rompiendo autos?”.

A lo que el taxista respondió con un “pufff”, dando a entender que “un montón”.

“Qué raro -comenté-. Yo leo las estadísticas y son las que menos accidentes tienen y las más prudentes para manejar”.

O sea: chicas, las defendí, Pero no me lo agradezcan, soy yo el que agradece que efectivamente den el ejemplo de corrección al conducir.

La seguridad en la calle la hacemos entre todos.

(http://74.125.39.104/search?q=cache:N4E2q7UP_-cJ:www.lanacion.com.ar/nota.asp%3Fnota_id%3D1024181+mujeres+prudentes+manejar&hl=es&ct=clnk&cd=3&gl=ar)