Archivo para diciembre 2008

Nace una esperanza mientras siguen cayendo bombas israelíes en Gaza

31 diciembre 2008

La aviación de Israel continuaba hoy, por quinto día consecutivo, bombardeando la Franja de Gaza. Ya hay más de 360 muertos, cantidad que puede aumentar porque son muchos los heridos graves. Los cohetes palestinos causaron 4 muertos.

Ehud Olmert, primer ministro israelí, que ya tenía autorización para reforzar el Ejército con 6.700 reservistas, pidió a su gabinete que lo autorice a movilizar 2.500 más.

El panorama en la Franja es de catástrofe. Pero se ha encendido una esperanza.

Hay un clamor mundial para que la masacre cese. El Grupo de Río, formado por 23 países de América Latina y el Caribe (incluida la Argentina) pidió detener toda violencia.

Muy importante en la región ha sido la voz de Brasil. El presidente Lula recordó que pronto habrá elecciones en Israel. “Me temo que hay personas con encuestas en la mano” en las reuniones donde se decidió el ataque, dijo, como lo hizo “el presidente (de Estados Unidos) Bush en Irak“. Por eso, Brasil promueve con Francia una reunión internacional para reclamar el cese del fuego

“Está probado que la ONU no tiene coraje para tomar una decisión y llevar paz allá. Y no tiene coraje porque Estados Unidos tiene poder de veto y, por lo tanto, las cosas se frenan”, añadió Lula.

En tanto, los cancilleres de la Unión Europea instaron a un alto el fuego duradero. Ni hablar de lo que dice el mundo árabe.

Ante todo este reclamo, el gobierno de Israel finalmente ha admitido, según la prensa digital de ese país, analizar hoy una propuesta francesa de tregua.

Las bombas siguen cayendo y matando en la zona palestina, pero la esperanza ahora existe.

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Un cierre de año no deseado

30 diciembre 2008

Me hubiera gustado cerrar el año con un simple brindis por la felicidad de todos.

O con un mensaje a los colegas. Es más, me gustó una cita del Quijote que envió un amigo, porque a veces en esta profesión uno se siente un modesto quijote y a mucha honra. Por aquí la tengo:

Hoy es el día más hermoso de nuestra vida, querido Sancho. Los obstáculos más grandes, nuestras propias indecisiones; nuestro enemigo más fuerte, el miedo al poderoso y a nosotros mismos; la cosa más fácil, equivocarnos; la más destructiva, la mentira y el egoísmo; la peor derrota, el desaliento; los defectos más peligrosos, la soberbia y el rencor; las sensaciones más gratas, la buena conciencia, el esfuerzo para ser mejores sin ser perfectos, y sobre todo, la disposición para hacer el bien y combatir la injusticia donde quiera que esté”. (Miguel de Cervantes Saavedra)

Pero las circunstancias hacen que el cierre del año tenga que ser otro:  Paz y justicia para el pueblo palestino.

Me metí en Facebook, aunque sea de la CIA

29 diciembre 2008

Al final me metí en Facebook, el “Caralibro” o el Libro de las Caras. Dudé, porque me advirtieron que es de la CIA. Hay varios artículos al respecto, como el del colega Walter Goobar. http://www.waltergoobar.com.ar/frontend/contenido/tema.detalle.php?noticiaId=402

Como decía El Chapulín Colorado: lo sospeché desde un principio. 

En realidad, a mí no me importa que sea de propiedad de la CIA sino que lo use, lógico. ¿Pero es que alguien imaginaba que se perderían algo así? Para la “Compañía” y todos los servicios afines de espionaje y “operaciones especiales”, esto es el paraíso. Tienen fichadas voluntariamente a millones de personas. No sólo con sus datos básicos, sino con sus actividades, relaciones, ideas, opiniones, a lo largo de toda la vida. Y se van enterando de muchas cosas a medida que ocurren, “en tiempo real” para decirlo en la ciberjerga. Tienen que estar chochísimos.

Ahora, ¿qué hacer frente a esta consumación de El Gran Hermano, que George Orwell imaginó en su novela 1984?

Alguien podría proponer “no te metas en Facebook”. ¿Pero es que acaso sólo usan Facebook? ¿No miran correos electrónicos, blogs, páginas web, portales de la empresa donde trabajamos, registros de universidades u organizaciones civiles en los que figuremos? No jodamos, miran todo. Y encima los dueños de Facebook ganan guita vendiendo nuestros datos.

Entonces, o logramos quedar fuera de todo registro, como el personaje de Farenheit 451, de Ray Bradbury, que escapa del sistema y llega al lugar donde otros fugitivos memorizan libros para preservar la cultura, o vivimos vigilados y nuestros datos andan de mano en mano.

Esto es así especialmente con doctrinas como las impuestas por el gobierno de George Bush después de los terribles atentados de 2001, que le sirvieron de justificación para arrasar con muchísimos derechos ciudadanos en el propio Estados Unidos. Ni qué decir de los ciudadanos de otros países.

Conclusión, no se trata de esconderese sino de recuperar derechos. A la privacidad y a la libertad de opinión, por ejemplo. O de conquistarlos de una buena vez donde sean una parodia.

Basta de muerte en Gaza

28 diciembre 2008

Hay que detener la masacre en Gaza.

Son varios los gobiernos que se han pronunciado ya en ese sentido, incluido el argentino, el brasileño, el venezolano, por hablar de la región. Lo mismo el papa Benedicto XVI.  El secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki Moon, reclamó dos veces en las últimas horas que se detenga toda violencia y toda operación militar en la zona.

Va mi granito de arena. Por supuesto que no justifico los ataques palestinos, como no justifico el bloqueo israelí a ese territorio. Pero, primero, no hay proporción entre los obuses palestinos y la maquinaria bélica israelí, y segundo, el conflicto en Palestina no puede ser resuelto por la vía militar, de modo que lo único que consigue el hecho de movilizar medios militares es muerte. Sólo muerte.

Para que se cumplan las normas sobre discapacidad

26 diciembre 2008

La asociación civil La Usina (www.lausina.org) recolectó más de cien mil firmas en todo el país con una consigna que cuesta creer: que se cumplan las leyes sobre discapacidad. Sí, en este país no sólo hay que conseguir que las normas sean sancionadas sino que además después hay que empujar para que sean cumplidas. La gente debe presionar porque parece que las autoridades tienen otras cosas que hacer.

Fueron exactamente 102.374 firmas y fueron entregadas en la Casa de Gobierno hace una semana.

La campaña “¡Que se cumplan!” se focalizó en cuatro leyes: accesibilidad, trabajo, salud y educación, que aseguran derechos básicos de las personas con discapacidad. 

 “La Usina, como tantas personas que sumaron su firma a ‘¡Que se cumplan!’, está esperando que sea el Estado el primero en cambiar su actitud social en relación con las personas con discapacidad, a través del monitoreo del cumplimiento de las normas vigentes”, sostuvo Bea Pellizzari, directora general de entidad, quien aparece en la foto minutos antes de entregar la petición en la Casa Rosada.

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Una foto de cómo somos

25 diciembre 2008

Antes que nada, ¡feliz Navidad!

Quería contarles una foto. En realidad es un collage y no es muy original. Está formado por pedacitos de fotos conocidas, cotidianas, lamentablemente corrientes. Es una instantánea de la cultura argentina, de cómo vivimos.

La imagen muestra una cuadra de una ciudad argentina, digamos de Buenos Aires. En la esquina se ve un auto estacionado que bloquea una rampa para sillas de rueda.  Un taxi vacío se apura a pasar la bocacalle, no sea cosa que unas personas que están por cruzar lo vayan a hacer antes que él. Al pasar, el tachero deja caer una botellita de gaseosa, que rueda derechito y se mete en la alcantarilla. La vereda fue reparada hace poco pero la cuadrilla municipal de la poda no amortiguó con sogas la caída de las ramas y las más pesadas quebraron baldozas. En la columna de alumbrado una inmobiliaria ató con alambre un cartel de plástico, y el papelero adosado a ella tiene varios calcos publicitarios adheridos. Un poco más allá ni siquiera hay árboles porque frentistas de distintas épocas extrajeron ejemplares del arbolado público y hasta sellaron los canteros donde estaban implantados. La ausencia de copas frondosas deja ver la contaminación visual de los cables de televisión, que hace años deberían estar soterrados pero las autoridades de la ciudad siguen concediendo prórrogas a las empresas de la actividad para hacer una tarea que ni siquiera comenzaron. Una de cada tres fachadas tienen inscripciones en aerosol. En una casa puede leerse “Boca Kapo”, pero la segunda palabra está tachada y al lado, con otra letra, dice “Puto”. Allí la vereda también está rota por una reciente reparación de la empresa de aguas que en lugar de reponer las baldozas después del trabajo, sólo hizo un revoque, que para colmo quedó polvoriento porque llovió cuando aún no había terminado de fraguar. Justo ahí hizo caca un perro, un hermoso rottweiler, orgullo de su amo que nunca en su vida se molestó en levantar la suciedad. A esa altura, en vez de árbol queda un resto mutilado por otra conducta depredatoria de vecinos antiforestación, que después andan buscando una sombrita para estacionar su auto y le meten duro al acondicionador en sus casas. ¿Ahorrar energía? ¿Qué tengo que ver yo con eso?, pensarán. Prolijo en su “limpieza”, ese vecino llenó con las ramas el contenedor de tapa naranja, pese a que fue puesto para recolectar basura reciclable. ¿Separar basura? ¿Qué tengo que ver yo con eso? Además, ahí tiran de todo, dice, como si fueran sólo los otros los que se portan mal. Pasa una nena en bicicleta, elude la caca del perro y las baldozas rotas y sigue hacia la otra esquina ignorando el peligro que representa el cantero de la vereda siguiente, que ocupa 40% de su ancho y está guarnecido con una reja con peligrosas púas de hierro, capaces de ensartar a cualquiera que se caiga sobre ellas. La nena debe dar la vuelta a mitad de cuadra porque alguien estacionó el auto en la vereda. Se nota que lo hace siempre porque las baldozas están hundidas. Eso sí, en el portón de garage puso una señal de “Prohibido estacionar” para que los demás la cumplan. Más allá, otro vecino pasa lustre a su coche recién lavado, mientras la manguera mana agua potable en la cuneta. ¿Cuidar el agua? ¿Qué tengo que ver yo con eso?, cuestiona. Un repartidor de pizzas que viene en moto de contramano, casco en brazo, aprovecha la subidita de una cochera y sigue por la vereda para tocar el timbre de un edificio sin bajarse del rodado. Una jubilada de andar lento se aparta para dejarlo pasar y se dirige a la parada del colectivo en la otra esquina, y naturalmente debe bajar el cordón para eludir el auto estacionado. Enfrente tiene el mismo problema un paseaperros que va con 12 animales,  cuatro más del máximo permitido, ninguno con bozal, y se encuentra con que en una obra los albañiles, la mayoría sin casco, cerraron el paso porque están cargando escombros con carretilla en un contenedor, sin haber hecho el pasillo de seguridad para transeúntes. La empalizada de la obra tiene afiches publicitarios pegados la noche anterior. Antes de fijarlos, los aficheros arrancaron una gruesa capa de varios avisos anteriores que dejaron tirada en la vereda. El constructor jefe de la obra dejó su auto estacionado sobre la mano izquierda, a continuación del contenedor, e hizo más largo el obstáculo a sortear por los que pasan caminando. Otro más aprovechó aunque, previsor, puso un trapito para tapar media patente, cosa de eludir la fotomulta. Los automóviles que pasan sufren allí un efecto embudo y pocos se privan de tocar bocina, aunque no se deba y sin que a nadie importe la proximidad de la escuela. Un chico pasa repartiendo volantes casa por casa, y deja de a cinco o diez debajo de cada puerta así termina antes. La jubilada llega finalmente a la parada, sabe que es ahí aunque no haya poste ni refugio. Un colectivero no la ve y pasa de largo. Cuando uno para, debe ser ayudada para subir al coche en el segundo carril, porque el primero está ocupado por el auto de un joven elegante que está comprando cigarrillos y se detuvo a conversar un rato con el quiosquero amigo, quien además puso un cartel y una heladera en la vereda e interrumpe un instante la conversación para vender cerveza y pirotecnia trucha a un adolescente. En la esquina propiamente dicha, un restaurante puso un cerramiento de plástico y llenó de mesitas la vereda, en un ingenioso método para ampliar el local. Siempre hay un policía jovencito en esa esquina, que no ve la moto que sube a la vereda o va a contramano, ni percibe que la nena pueda lastimarse con las púas del cantero ni que la jubilada pueda caerse, ni que los autos puedan atropellar a alguien en la obra, ni que los perros puedan morder a alguien porque la Seguridad, según la definición conceptual que maneja, se limita a que no le roben al restaurante.

¿Qué les parece la fotito? ¿Exagera? Yo sé que no y también sé que podría ser peor. Por eso hoy quiero levantar la copa por todos los que silenciosamente hacen lo que se debe hacer aunque muchas veces se sientan los boludos del barrio.

Caras y cecas en medio de la crisis

24 diciembre 2008

Van varias cortitas, inspiradas en situaciones y conductas en medio de la crisis.

Escenas de capitalismo explícito

  1. El Citibank, un banco emblemático de los Estados Unidos, que recibió 25 mil millones de dólares de fondos públicos para salvarse de la quiebra, le negó una línea de crédito a la fábrica de puertas y ventanas Republic, que debió cerrar ahogada por la situación financiera y despedir a sus 260 trabajadores.  Fue necesario que los trabajadores reaccionaran y tomaran la planta para rechazar esa actitud. Consiguieron hasta el respaldo del presidente electo, Barack Obama, pero si fuera por el Citi…  ( http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-116441-2008-12-10.html)
  2. El número de personas que pasan hambre en el mundo trepó en 2008 a 963 millones, 40 millones más que en 2007,  y la cantidad podría crecer aún más por la crisis, advirtió la rama de la ONU para la Agricultura y la Alimentación (FAO) . Eso sí, este mundo, que no puede alimentar a todos, sí puede llevar tus cenizas a la Luna sin importar que sea un despropósito mientras sea un buen negocio. La compañía californiana Celestis hará los primeros envíos en 2009, por 9995 dólares se podrá enviar un gramo de cenizas en una cápsula que los familiares del difunto podrán verificar. También hay una oferta de 39.985 dólares para enviar 14 gramos.  (Gramna, 26 de noviembre de 2008)

El drama de los “Sin Techo”

  1. Uno de los efectos dramáticos de la crisis en los Estados Unidos es, junto con el aumento del desempleo, el crecimiento abrupto de la gente que vive en las calles, por ejemplo, en Nueva York. Tan solo en noviembre, 1446 nuevas familias acudieron a los refugios de la ciudad, en la mayor alza mensual en los últimos 25 años. Con ellos llega a 35.042 el número de personas en esa situación, de las cuales 15.153 son niños. (http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1080530)
  2. El presidente de Brasil, Luiz Lula da Silva, compartió anoche una cena con personas “sin techo” de San Pablo y prometió interceder para frenar las agresiones de que son objeto. “Quiero saber porqué están faltando el respeto a seres humanos apenas porque ellos son pobres”, dijo Lula. (ANSA, 23 de diciembre de 2008)

La sociedad mejora con grandes ideas y con conducta cotidiana

  1.  Salió el libro “Primero la gente”, escrito por el economista argentino Bernardo Kliksberg con el premio Nobel de Economía 1998, el indio Amartya Sen, creador del Banco de los Pobres. El texto denuncia las condiciones y las personas que hacen posible el incremento de la desigualdad social. Fue presentado hace una semana por Kliksberg junto al titular de la Pastoral Social de la Iglesia, el obispo Jorge Casaretto, y el creador de la Red Solidaria, Juan Carr.
  2. Marianella Germain (marianelagermain@hotmail.com) escribió una carta a Clarín publicada ayer, sobre una muy desagradable episodo ocurrido el 13 de diciembre, cuando fue asaltada a mano armada junto con su novio, pero su texto no terminó allí:  “…en unos minutos se acercó una pareja que había visto de lejos el episodio y nos preguntó si nos habían hecho algo y si necesitábamos dinero para regresar a nuestras casas. Acto seguido, decidimos tomar un taxi (…) al enterarse de lo sucedido el conductor decidió no cobrarnos. El 17 de diciembre un hombre se acercó a mi domicilio y me contó que había encontrado mi cédula de indentidad. Me encantaría agradecerles a esas personas el gesto que tuvieron frente a nosotros y espero que esos ejemplos se vuelvan corrientes en esta sociedad, que tan carente parece estar de volores y de interés por el otro”.