El ejemplo de los trabajadores de Arrufat

Me contaron la azarosa historia reciente de la fábrica de chocolates Arrufat, creada en 1930. Es aleccionadora.

El 5 de enero de 2008, cerró sus puertas. Al llegar, sus más de 50 empleados se encontraron con que no podían acceder a su lugar de trabajo. La planta tenía, además, cortada la luz.

En un primer momento se les dijo a los operarios que la situación era temporaria y se los instó a tomar vacaciones sin pago. A muchos de ellos se les adeudaban meses de sueldo. Algunos aceptaron, confiando en la buena fe de los “empleadores” y otros decidieron quedarse en la fábrica para cuidar que no se vendieran las máquinas durante su ausencia o se impidiera el re-ingreso de sus compañeros al terminar la licencia.

Con el pasar de los meses los trabajadores cayeron en la cuenta de que el cierre era definitivo, pero ellos aún creían en defender su fuente de trabajo. El 15 de febrero de 2008 comenzaron a producir bombones de chocolate en forma artesanal, sin maquinarias y sin luz, gracias a la colaboración inicial de la Cooperativa Azul que les regaló 10 kilos de dulce de leche.

En ese momento comienza la historia de la cooperativa Vivise . Vendían los bombones en la calle, frente de la fábrica o frente a un supermercado de la zona, y reinvertían las ganancias en fabricar más bombones, esta vez, también bombones de fruta.

En una demostración de maestría en la profesión y amor por el oficio, los trabajadores continuaron fabricando artesanalmente. Durante las Pascuas de ese año fabricaron y vendieron artesanalmente 3500 huevos de chocolate.

El 20 de febrero organizaron un festival para recaudar fondos. Se realizó sobre la calle Tres Arroyos, frente a la fábrica, gracias a la colaboración de los vecinos, algunas bandas, la cooperativa del hotel Bauen y algunas agrupaciones políticas que se acercaron solidariamente.

De los más de 50 empleados iniciales, quedaban 20, en este momento,  aunados tras el proyecto de mantener su fuente de trabajo. A fines de ese mes comenzó a surgir la idea de organizarse como cooperativa.

Actualmente 29 personas trabajan sin patrón en la fábrica recuperada. Producen chocolate de la mejor calidad y luchan cada día por un sueldo digno fruto de su trabajo.

La historia la relató Carlos Visuara, hoy presidente de la cooperativa.

Anuncios
Explore posts in the same categories: Los unos y los otros

Etiquetas: , , ,

You can comment below, or link to this permanent URL from your own site.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: