Archivo para agosto 2012

Inminente demolición de una centenaria capilla porteña

28 agosto 2012

Buenos Aires, agosto de 2012.- El conjunto arquitectónico neogótico que forman el convento y la iglesia Nuestra Señora de Las Victorias, construido entre fines del siglo 19 y comienzos del 20 en la porteña esquina de Libertad y Paraguay, está a punto de sufrir una drástica modificación.

“Recibimos con alegría la noticia del inminente comienzo de las obras. Veremos (y también oiremos) demoler y volver a construir, crecer hacia abajo y hacia arriba esta edificación”, se anuncia en el último número de la revista parroquial Las Victorias.

La publicación no detalla las obras previstas (ni hay cartel al respecto sobre la fachada), pero funda su necesidad en contar con más espacio para las actividades parroquiales y tener oficinas para financiar con la renta una misión en Mozambique.

Vecinos que temen una degradación de otra pieza arquitectónica de valor histórico y cultural cuestionaron el caso en cartas de lectores a diarios porteños, y llevaron el caso a la asociación “Basta de demoler” y a la Defensoría del Pueblo de la Ciudad.

Daniel Moretti, por ejemplo, afirmó que “se prevé la demolición de la Capilla -la cual ha sido despojada de cuadros y bancos- y de parte de la fachada del Convento, sobre la calle Libertad”.

“El proyecto contempla la construcción de dos subsuelos de cocheras y de ocho pisos de oficinas que se prolongará sobre la terraza del resto del Convento”, hasta la esquina con Paraguay, detalló en un texto publicado el 20 de julio último en las cartas de lectores de Clarín.

La parte señalada es el frente de la capilla

El epicentro de la demolición será entonces la capilla de Libertad 870, no la iglesia parroquial que da sobre Paraguay, construida en 1880, donde alguna vez ofició misa Don Orione y en 1967 el escritor Jorge Luis Borges se casó con Elsa Millán.

El templo, cuyos vitrales fueron traídos de París, fue encomendado a la Congregación del Santísimo Redentor, que lo inauguró en 1883. Su actual párroco es Miguel Ángel Chabrando.

Otra vecina, Gabriela Etchepareborda, destacó que “este complejo histórico, verdadera joya arquitectónica del siglo 19, fue escenario de la batalla de la Revolución del Parque, que se desarrolló en la Plaza Libertad el 26 de julio de 1890, siendo la Torre de las Victorias centro del fuego de la artillería”.
En aquel episodio histórico, la Cruz Roja montó allí un hospital de campaña.

“Resulta doloroso pensar que este emblema de nuestro pasado, que pudo salir airoso del fuego de una batalla, no podrá sobrevivir a los ejércitos de demolición”, añadió Etchepareborda en una carta de lectores de La Nación.

El defensor adjunto del Pueblo de la Ciudad, Gerardo Gómez Coronado, a partir de la inquietud vecinal, pidió al Gobierno porteño los planos de la obra e información sobre su autorización, pero hasta comienzos de agosto el pedido  no había sido satisfecho.

“Nos consta que hay un proyecto, pero es un edificio protegido por el Gobierno de la Ciudad y la obra no se podría aprobar. Esperamos la respuesta del Ejecutivo”, dijo el defensor.

Gómez Coronado comentó que están en juego el valor en sí mismo del inmueble a demoler, la destrucción de lo que representa y los cambios que sufrirá el contexto.

No obstante, admitió que “cualquier propietario de un bien protegido tiene derecho a maximizar sus funciones, y las autoridades podrían reconocerle algún beneficio en compensación por lo que le está vedado modificar”.

El defensor adjunto comparó el caso de Las Victorias, con el que se suscitó en torno de la iglesia de Santa Catalina de Siena, en San Martín y Viamonte, un templo del siglo 17 al que se quiere construir aledaño un edificio en torre, de profundos cimientos.

La Argentina exporta el Pro-Huerta a Haití, parte 3

27 agosto 2012

Un veterano de Malvinas que admira a los nuevos patriotas haitianos

Buenos Aires, 28 de febrero de 2012.- El supervisor general del Pro-Huerta en Haití, Pancho Zelaya, es un tucumano de 49 años, casado, con tres hijos, veterano de la Guerra de las Malvinas y exmilitante gremial ferroviario que admira a sus compañeros haitianos en el proyecto.

“He conocido a una nueva generación de patriotas haitianos. Tienen formación técnica y están bien pagos en otros lados pero eligen venir a su país, pobre y destruido, para ayudar a su gente”, dijo Zelaya, con respeto.

Y lo afirma un hombre que cultiva valores, al punto que cuando va a Haití, sin cobrar por ello retribución especial, siente que está devolviendo “algo de la solidaridad recibida de todos los pueblos de América por la Guerra de las Malvinas”.

Zelaya hizo su primer viaje en agosto de 2005, “y ya van como 40”, comentó. “La pobreza me impactó, pero vi mucha dignidad”.

“Todo el mundo busca en qué ganarse el mango. No hay agresividad, no es común el arrebato en la calle. He recorrido todo el país, y no he sentido ese clima opresivo, ese miedo que se siente en otros países de Centro o Suramérica”, elogió.

Destacó además que se sintió personalmente muy bien recibido. “Más por ser argentino -aseguró- porque respiran fútbol, y son de Brasil o de la Argentina, apasionados pero sin fanatismo. Hay banderas de ambos pintadas en algunas paredes”.

“Se ven muchas fotos de (Diego) Maradona. Ahora más de (Lionel) Messi, y la camiseta de la Selección está por todos lados. Hay haitianos que te recitan, con su acento, la formación de Argentina subcampeón en Italia 90. Es impresionante”, refirió asombrado.

La Argentina exporta el Pro-Huerta a Haití, parte 2

26 agosto 2012

15.000 haitianos producen sus alimentos con método argentino

Buenos Aires, 28 de febrero de 2012.- Más de 15.000 personas, que laboran 1500 huertas, producen alimentos para su propio consumo en Haití, el país más pobre de América, bajo la supervisión del programa argentino Pro-Huerta, según informaron sus responsables.

Se trata de una iniciativa conjunta del Ministerio de Desarrollo Social y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), dependiente del Ministerio de Agricultura.

El programa de “autoproducción de alimentos con técnicas agroecológicas”, lleva 21 años de desarrollo en la Argentina, pero tuvo su mayor crecimiento a partir de la crisis de 2001.

Actualmente consta en el país una red de 20.000 promotores voluntarios que acompañan 630.000 huertas y 148.000 granjas, en las que participan 3,6 millones de personas.

En Haití el programa llegó en 2004, de la mano de la Cancillería Argentina como parte de la cooperación internacional con ese país, donde recibió apoyo financiero de Canadá, y en segunda instancia de España.

“Esta experiencia se ha convertido en un ejemplo exitoso de cooperación orientada a la temática de seguridad y soberanía alimentaria, además de tener un costo comparativamente muy inferior a otras iniciativas de cooperación, y muy buena apropiación comunitaria”, afirma un documento del Pro-Huerta.

Tras el letal terremoto de 2010, se solicitó al programa la elaboración de un proyecto de ampliación para alcanzar un universo de un millón de haitianos en cinco años, que ya ha comenzado a implementarse.

La Argentina exporta a Haití un exitoso programa social, el Pro-Huerta

25 agosto 2012

¿Conocen el Pro-Huerta? Seguramente muchos no sólo lo conocen sino que están vinculados con él, porque este pograma estatal que promueve la autoproducción de alimentos en grupos comunitarios, ya tiene 21 años de historia, cuenta con 20.000 promotores voluntarios y acompaña a más de 630.000 huertas y 148.000 granjas, que alcanzan a más de 3,6 millones de personas.

A principios de este año, cuando esta bitácora estaba un poco abandonada, hice una nota para mostrar cómo esta política social también ayudaba al castigado pueblo haitiano. Va la primera parte.

En Haití, el Pro-Huerta da comida, crea redes y fortalece al Estado

Buenos Aires, 28 de febrero de 2012.- El programa argentino Pro-Huerta lleva siete años creciendo en el devastado Haití, donde además de proveer comida a miles de familias, enhebra redes comunitarias y facilita la presencia estatal para otras acciones.

·“Lo novedoso no es la idea de las huertas, que muchas ONG las pueden promover, sino que es una política de estado; intervenimos junto al Estado Haitiano”, explicó el argentino José Francisco Zelaya, supervisor técnico del Pro-Huerta en el país caribeño.

Entrevistado en Buenos Aires a punto de emprender su enésimo viaje a Puerto Príncipe, Zelaya explicó que “la cooperación tradicional manda cooperantes que hacen su trabajo y listo; en cambio nosotros generamos redes en la comunidad”.

·“En esto el rol imprescindible es el del promotor, la figura que se compromete a organizar el grupo. Es central encontrar a esas personas”, afirmó.

Describió que “esa figura comunitaria lleva las demandas al programa y el programa actúa a través de él; es el representante de la comunidad en el programa y no al revés”. De ese modo se establece un canal con cada grupo que se organiza, que puede ser aprovechado para otras políticas de estado.

“Cuando fue la epidemia de cólera pudimos capacitar a cientos de promotores en la prevención. En la inundación de 2008, con 700 muertos, el Pro-Huerta detectó lugares aislados para que llegara la asistencia y se organizó la ayuda humanitaria”, ejemplificó.

Según Zelaya, de este modo “la Argentina aporta a que la solución de los problemas de Haití sea social y política, y no que sea mandar tropas”, como prefieren otros países.

“Esto es un ejemplo de cooperación sur-sur. No fuimos como portadores de la idea salvadora sino a aportar, aprovechando la riqueza argentina en recursos humanos y nivel educativo”, remarcó.

Relató que cierta vez, alguien dijo que tenían las semillas y preguntó cuándo podrían empezar, y la respuesta fue que de inmediato, solo había que preparar la tierra. “Por fin alguien nos dice que podemos hacer lo que sabemos que podemos hacer”, dijo el interlocutor.

Esa actitud facilitó también vencer cierto escepticismo. “Como la organización del Pro-Huerta tiene su corazón en los promotores voluntarios, en Haití nos decían `no va a andar, acá todo se paga`. Bueno, en la Argentina esta experiencia no funcionó por decreto sino por convicción de la sociedad civil, y en Haití se fue logrando también”, explicó.

“Hemos ido a lugares donde debe respetarse la cultura local, el cura, el pastor, el vudú. Vamos trabajando sobre la organización existente y vamos capacitando. Ya es muy poco lo que hacemos en forma directa porque ya tomaron la posta los técnicos haitianos”, comentó.

Cada escalón alcanzado habilita nuevas metas, no solo en cantidad. “Vamos incorporando nuevos componentes, como el mejor aprovechamiento del agua, construir las herramientas en forma local; buscamos también que autoproduzcan sus semillas, las que permita el ambiente local”, propuso.

“Los 23 coordinadores son haitianos, el coordinador general es haitiano, un ingeniero agrónomo; también hay técnicos locales. Eso significa que si un día nos tenemos que retirar, no se produce el vacío. Queda esa organización del pueblo haitiano”, resumió.

Complicaciones para la salud humana por el cambio climático

24 agosto 2012

Tuve oportunidad de escuchar una conferencia del respetado infectólogo Jorge Gorodner, en un congreso organizado por el Hospital de Clínicas la semana pasada.  Se trata de un hombre que durante décadas investigó las consecuencias para la salud de los impactos ambientales, naturales y humanos, entre ellos el cambio climático. Y para ello vivió casi toda su vida profesional en la  Universidad Nacional del Nordeste, en el corazón de la Cuenca del Plata. Aquí está la nota que escribí para Télam:

Advierten una alta correlación entre cambio climático y enfermedad

Buenos Aires, 16 de agosto.- Los impactos ambientales que recibió el mundo en las últimas décadas tuvieron como respuesta biológica una mayor incidencia de ciertas enfermedades y un aumento de su dispersión geográfica, especialmente en regiones pobres, advirtió el médico infectólogo Jorge Gorodner, en un congreso médico.

El experto afirmó que una de las consecuencias más graves, de la que no estuvo exenta la Argentina, fue la reemergencia de enfermedades que se consideraban controladas, como la tuberculosis, el cólera, la peste, la fiebre amarilla, en dengue, la leptospirosis.

Pero además, dijo, “aparecieron nuevos gérmenes y síndromes, se revelaron como infecciosas enfermedades que no se sabía que lo eran, aumentó la resistencia a antibióticos, disminuyó la inmunidad a patógenos”.

“El calentamiento global, el más evidente de los cambios ambientales, incrementa la prevalencia de las enfermedades infecciosas”, afirmó el científico, que el miércoles habló de “Cambio climático y salud humana”, en el Congreso Internacional de Medicina Interna, organizado por el Hospital de Clínicas, dependiente de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

Citando a la Organización Mundial de la Salud, el expositor acotó que unos 500 millones de personas sufren enfermedades tropicales, “la mayoría vinculadas con el ambiente”.

El investigador aclaró que hay impactos ambientales por fenómenos naturales, como “El Niño”, que además es cíclico, y hay otros producidos por la acción humana, que es continua, y muchas veces movida por “intereses muy poderosos”.

“Los países que más contaminan son del hemisferio norte. Los que más sufren, del hemisferio sur. Sufren las consecuencias, no solo porque están en la ancha franja tropical y subtropical. Los países en desarrollo son los más vulnerables debido a la escasez de medidas preventivas y terapéuticas”, describió.

Gorodner, quien durante 35 años dirigió el Instituto de Medicina Regional de la Universidad Nacional del Nordeste, en Resistencia, donde  también fue profesor titular de Infectología, recomendó una acción conjunta de todos los organismos estatales para enfrentar una situación que describió como “muy compleja” y favorecida por múltiples factores.

Entre éstos enumeró “las migraciones descontroladas, la pobreza, el hacinamiento, la desnutrición; el desarrollo económico con emisión de gases de efecto invernadero, con extensión de frontera agropecuaria, con tala indiscriminada de bosques; las grandes obras de ingeniería, como represas y caminos, las fábricas contaminantes”.

También incluyó “las urbanizaciones no planificadas, las viviendas precarias, la baja disponibilidad de agua potable, la incorrecta eliminación de excretas, la convivencia con animales domésticos, el hábitat compartido con animales silvestres por deforestación; la exposición a vectores hematófagos; la adaptación y cambios de microorganismos, el aumento de la resistencia, la disminución de la efectiva acción terapéutica de drogas”.
“Hay multifactorialidad causal. Por eso, afrontar esto no es responsabilidad de un sector del Estado, sino de todos los que integramos el Estado”, recomendó el expositor, quien también trabajó en el Instituto Malbrán y es profesor honorario de la UBA

En cuanto a políticas públicas específicas, propuso mejorar la vigilancia epidemiológica y el control de la población de mosquitos portadores de enfermedades, el mejoramiento de la capacidad instalada, especialmente con laboratorios de alta complejidad, y aumentar la calidad de la atención médica.

A propósito del trabajo social con los presos

23 agosto 2012

No conozco el tema como para meterme en la polémica que se armó por lo del “Vatayón militante”, pero sí tengo algo para decir sobre el trabajo social con los presos. Copio una nota que hice en marzo, y que en su momento no reproduje porque tenía esta bitácora inactiva.

Premian a presa brasileña por foto sobre violencia contra las mujeres

Buenos Aires, 16 de marzo de 2012.- Una inmigrante brasileña, privada de su libertad en el penal de Ezeiza, obtuvo hoy una mención especial en un concurso de fotografía, con apoyo del gobierno, dirigido a denunciar la violencia contra las mujeres.
Texeira da Silva estuvo entre los 20 ganadores del concurso “Mirar para cambiar” con la obra “Giseli”, en la que alguien forma algo muy parecido a una mancha de sangre volcando esmalte rojo para uñas sobre una hoja de cuaderno.
“Estoy muy contenta. Nunca pensé que iba a recibir este premio. Yo me encuentro privada de mi libertad, agradezco a la maestra…”, alcanzó a decir la premiada antes de que estallara toda la elocuencia del llanto.
A su lado, estaba la subsecretaria de Derechos Humanos, Marita Perceval, que la había convocado a cerrar con sus palabras la ceremonia de premiación, realizada esta tarde en el hemiciclo de la Sala de Representantes, la primera legislatura de la ciudad, construido en 1821, en la Manzana de las Luces.
Texeira contó que nació en San Pablo, que antes trabajó con su madre en un taller de costura y después “erré el camino”. Dijo que en abril cumplirá un año en Ezeiza y que con otras internas se inscribió en un curso de fotografía hace tres meses.
“Me gustó mucho el taller que hicimos. Estoy muy contenta con el premio, que me da entusiasmo para seguir con la fotografía, tal vez profesionalmente”, dijo, esforzándose por pronunciar bien el castellano.
En la ceremonia, Perceval agradeció a María Pía Devoto, titular de la Asociación para Políticas Públicas, organizadora del certamen que, dijo, el secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, “no dudó un instante en apoyar”.
Agradeció asimismo a la embajada de Noruega en la Argentina por su participación en la iniciativa, y elogió a ese país por exhibir una de las sociedades más igualitarias.
La funcionaria destacó que “en América Latina, después de las crueles dictaduras que hemos tenido, fuimos recuperando el estado de derecho y construyendo la democracia”, y en particular, desde 2003, hubo un especial “compromiso del Gobierno con los derechos humanos “incluidos los de las mujeres”.
“Una política que es llevada adelante con el Consejo Nacional de la Mujer, la Oficina de la Mujer de la Corte Suprema de Justicia y la legislación que avanza día a día, a tal punto que el Congreso ya trata incorporar el femicidio como figura en el Código Penal”, subrayó.
Perceval felicitó a los ganadores y sintetizó el espíritu del concurso en una consigna: “Basta de violencia contra las mujeres”.
El primer premio fue para Jorgelina Sánchez, con su expresiva foto “Temor”, retratado en la mirada asustada de una mujer que asoma entre sus brazos alzados para detener golpes.
El segundo premio lo obtuvo María Florencia Gundín, con “Frágil”, un primer plano de anteojos rotos sobre el piso y más atrás, borrosa, una mujer tal vez derribada por una agresión.
El concurso contó con 219 obras participantes. Los ganadores fueron de la Ciudad de Buenos Aires, de las bonaerenses La Plata, Ezeiza, Quilmes, Lomas de Zamora, de las cordobesas Paso de los Andes, Alta Gracia, Río Ceballos, Río Cuarto, Unquillo y Córdoba Capital, y de las mendocinas Luján de Cuyo y San José, Guaymallén.

Día del Niño en la aldea Yryapú (carta de la selva misionera)

22 agosto 2012
Me llegó una carta desde la selva misionera, de mi amigo Claudio Salvador. Relata el festejo del Día del Niño en la aldea mbya guaraní de Yryapú (ruido del agua), cercana a las Cataratas del Iguazú, a la que de vez en cuando le damos alguna mano en sus esfuerzos por una vida digna y feliz. Va el texto:
“La fiesta fue fantástica. La cantidad de chicos imposible de saber. Entre 150 y 200. Pero estuvieron también muchas mamás y papás, autoridades comunitarias y todo el equipo –alumnos y docentes- de la Escuelita de la Selva.
“Algo maravilloso es que los niños festejaron todos juntos recibiendo la visita de CASI TODAS LAS FAMILIAS de Jasy Porâ, la aldea vecina.
“Hubo dibujos en cantidad, campeonatos de fútbol y voleibol, con trofeos hechos artesanalmente.
“Tomasa fue la cocinera, con la ayuda de Hugo, un guardaparque provincial que es uno de esos grandes gauchos que poco abundan.
“Cielito, nuestra maestra de teatro y comunicación realizó un enorme y cariñoso trabajo.
“Música en equipo a cargo de Valerio y luego se presentó el coro dirigido por Kuaray Tupâ Marcelo Martínez y nuestro compañero maestro Karai Sondaro Ricardo Pato Fernández.
“Mucha alegría y un enorme respeto. Después del chocolate, que se sirvió cerca de las 18, Kuaray Papá Francisco Franco –vicecacique de Yyryapu- se refirió a los dibujos. Destacó que muchos de ellos reflejaban a los animalitos, la selva y representaciones del teko porâ, buen vivir de los guaraníes originarios. Pero no hubo ganadores, todos fueron triunfadores del concurso de dibujo.
“Los juguetes se evaporaron en pocos minutos y algunos niños no recibieron, unos cincuenta creo. Fue un toque un poco triste, pero todos estaban felices por el momento vivido.
“La abuela Jachuka Yvapoty Clemencia González presidió la fiesta”.