Archivo para agosto 2012

Sandra Mihanovich, por suerte, es de este planeta

21 agosto 2012

Sandra Mihanovich, al salir de alta tras la donación

Sonsoles Rey Obligado, de 35 años, la ahijada de la cantante Sandra Mihanovich, de 55, quien le donó un riñón, expresó su gratitud hacia la artista al ser dada de alta del Hospital Alemán de Buenos Aires, diciendo que su madrina “es de otro planeta”.

Se comprende que la gratitud y la admiración hayan motivado a Sonsoles a buscar un elogio superlativo pero, por suerte, Sandra es de este planeta, es un ejemplo de humanidad. Y también, afortunadamente, integra una sociedad que bien haría en valorar su ejemplo.

Por su parte, Sandra Mihanovich habló ayer en el programa de su mamá Mónica Cahen D’Ambers y César Mascetti, de Radio Del Plata, donde contó: “Cuando me muera voy a donar todos mis órganos”.

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Bomberas parte 3: Uruguay

20 agosto 2012

 Cierro las entrevistas a bomberas latinoamericanas durante el Encuentro Internacional de Bomberos que se hizo del 15 al 17 de agosto en La Rural. ¿Hacen las mismas tareas que los varones? ¿Sufren machismo? ¿Cómo se arreglan con su vida familiar? ¿Cómo surgió su vocación? Hoy, responden dos bomberas del Uruguay.

En Uruguay, los bomberos son profesionales, pertenecen a la policía y sólo entre los oficiales admiten mujeres. Hay nueve bomberas en todo el país, las dos últimas en recibirse fueron Alda Machado (26 años) y Ana Clara Machado (21), que no son parientes. Ambas fueron directo del liceo (secundario) a la Escuela Nacional de Policía, de donde egresaron en 2008 y 2011, respectivamente, tras una carrera teórico-práctica de oficial de bomberos de tres años de duración.

Habla Ana Clara:

“Yo no tengo ningún familiar bombero, a mí me gustaba la profesión. Vivo con mis papás y mis hermanos y, desde que les conté, me apoyaron en todo. Eso es muy necesario porque la escuela es un internado.

“El trabajo en el campo es lo que más me gusta. Tener miedo al fuego es humano y está bueno, porque es lo que te va a marcar los límites. No sentirlo te puede jugar en contra y convertirte en la víctima.

“Mi primer incendio fue mientras era cadete, porque mientras estudiamos salimos al lado de un oficial para ir aprendiendo, para tener noción de lo que es el mando de las operaciones.

“Ahora llevo solo ocho meses en actividad, soy mujer, y tengo la edad de las hijas de algunos de los hombres que tengo a cargo en el Departamento de Materiales Peligrosos. No es fácil, hay que manejarse con mucha cintura. Probar diferentes métodos y adoptar el que funcione mejor”.

Cuenta Alda:

”Mi padre fue oficial. Me crié en el cuartel. Salí del liceo convencida de lo que iba a hacer. Ahora estoy en el Departamento de Habilitaciones, que controla que los locales comerciales y los edificios cumplan las normas preventivas.

“Mi bautismo de fuego fue en el incendio del centro comercial Tres Cruces, de Montevideo, que se declaró de madrugada y no causó víctimas, pero hubo que trabajar toda la noche para apagarlo. Fui la primera en entrar, con un subalterno, para ver dónde estaba el fuego, que se había generalizado en tres locales. Yo dirigí el primer ataque adentro.

“Lo más duro es ver personas lastimadas, con vida. Ver un muerto es ver un macaco, pero ver a la gente sufrir es muy duro. Me pasó cuando hubo una explosión en el barrio El Buceo. Una mujer murió, pero un chico de 14 años quedó muy quemado. Es lo más difícil, hay que prepararse para enfrentarlo y se hace.

”A las chicas con vocación, les digo que la sigan sin que importen los obstáculos; es una profesión maravillosa”.

Bomberas parte 2: Colombia

19 agosto 2012

Indira (atrás) e Imelda

Sigo con las entrevistas a bomberas latinoamericanas durante el Encuentro Internacional de Bomberos que se hizo del 15 al 17 de agosto en La Rural. ¿Hacen las mismas tareas que los varones? ¿Sufren machismo? ¿Cómo se arreglan con su vida familiar? ¿Cómo surgió su vocación? Hoy, responden dos bomberas colombianas.

En Colombia, los bomberos cumplen guardias de ocho horas y cobran sueldo, prestan un servicio público que tiene financiación privada, de una fundación. Muy diferente a la Argentina, pero no sé más detalles para contarles.

La cabo Indira Mosquera y la sargento segunda Imelda Gutiérrez rondan los 40 años y trabajan en los Bomberos Voluntarios de Cali. Son dos de las tres mujeres en un regimiento de 200 efectivos. Hay otras mujeres pero en funciones administrativas.

Responde Indira:

“Llevo 16 años en la institución y soy jefa de turno. Sólo en este año llevo unos 20 incendios. Muchos forestales. Es que vivimos en el valle del río Cauca, entre la Cordillera Occidental y la Central.

“Mi bautismo de fuego fue muy inesperado. Me tocó con el mejor bombero de Colombia, Ricardo Ramos, uno de mis maestros. Habíamos ido a un derrame de combustible y estábamos echando aserrín cuando vino el aviso. Se quemaba el tercer piso de una empresa de confecciones. Parecía que el corazón se me iba a salir. Fue muy emocionante.

“¿La familia? Tengo un bebé de 6 años. Para todos es un problema pero yo he integrado mi familia a la otra familia que tengo. Quiero que sepan qué hago, cómo trabajo, dónde estoy y qué me puede pasar.

“Antes trabajaba en una oficina. Aquí me pagan por divertirme. Una vez fui a un incendio muy grande embarazada. No se lo había dicho a nadie. Se quemó una bodega muy grande, de una multinacional. Algo así no se repite en 30 o 40 años, y no me lo quería perder.

“Es normal sentir temor. El día que uno no lo sienta, algo va a pasar: no se debe ser confiado.

“Las mujeres no tenemos que demostrarle nada a nadie, solo a nosotras mismas. La fuerza del hombre acaba donde empieza la de la mujer y la fuerza de la mujer acabadonde empieza la del hombre. Somos un complemento. No vamos a demostrar nada ni a quitarles lo que pueden hacer”.

Relata Imelda:

“Soy bombera hace 12 años. Mi hermano mayor es bombero y siempre fue una referencia importante para mí, porque no teníamos padres. Empecé como bombera forestal. Después de un año, pasé a la guardia, es decir, a la línea de fuego. Hoy soy instructora en la Escuela Interamericana de Bomberos.

“Antes, los hombres nos querían a un lado. Hoy entrenamos juntos y de la misma forma, sin comparar la fuerza, y cumplimos todas las tareas. No hay machismo. Nos apoyan al máximo siempre que respondamos como equipo.

“Como instructora, entreno varones y de vez en cuando aparece alguna mujer. Hay 50 bomberas en todo Colombia. Es a las que más duro trato. ¡Vamos que Usted puede!, les digo. Algunas han llorado y se han querido ir, pero lo logran.

“A otras chicas que quieran ser bomberos, les digo que esta labor es muy bonita, que se hagan partícipes de esta hermandad, que hace el bien a la comunidad sin esperar nada a cambio”

Bomberas parte 1: Argentina

18 agosto 2012

Del 15 al 17 de agosto se hizo en Buenos Aires un fraternal Encuentro Internacional de Bomberos, con delegaciones de países hermanos y de cuarteles locales. Me llamó la atención que hubiera unas cuantas bomberas y fui a entrevistar a algunas. ¿Hacen las mismas tareas que los varones? ¿Sufren machismo? ¿Cómo se arreglan con su vida familiar? ¿Cómo surgió su vocación?  Hoy, las respuestas de bomberas argentinas.

Vanesa Noguera, de San Pedro, y Verónica González, de Ituzaingó, ambas de 27 años y bomberas hace seis, pertenecen a cuerpos que integran la Federación de Bomberos Voluntarios “2 de junio”, que abarca 17 distritos bonaerenses con unos 2000 efectivos en total.

Vanesa relata:

“Mi papá fue bombero 25 años. El oficio me atraía, tenía curiosidad, pero a mi mamá no le gustaba. Igual hice el curso para ingresar y me reenganché, y después, a cada experiencia de ayudar a la gente, te gusta más. El curso es teórico-práctico y dura todo un año.

“Para vivir, en general trabajo en el comercio, y dedico horas de voluntaria a esto, repartiendo el tiempo con mi familia, con mi marido y mi hija de dos años. A veces hay alguna discusión, porque por ahí tenemos algún plan, alguna salida juntos, y suena la sirena y tengo que olvidarme de todo y salir corriendo. Pero se lleva.

“Cumplimos las mismas funciones que los hombres. Sabemos manejar una línea (manguera), cortar la luz o atender una víctima. Trabajamos a la par de los varones. Hay gente que no hace diferencias y otras te limitan por ser mujer. Pero esto no pasa en general con mis compañeros. Siempre a la par, sin limitarme por más cansada que esté. No hay que abandonar en ningún momento.

“La situación más dramática que me tocó fue el choque múltiple la ruta 9 en 2009 por la niebla, con decenas de heridos. Uno quiere ayudar a todos y tiene que fijarse en la prioridad”.

Verónica cuenta:

“Yo nací en el Chaco y me mudé al conurbano. Un día pasé por la puerta del cuartel y entré a preguntar, por curiosidad. Ahí descubrí que me gustaba.

“Hice el curso de seis meses. Mi primera salida fue para rescatar a un gato; luego una driza (bandera enredada) en una escuela, y hasta ahí, todo tranquilo, pero sonó la alarma: fuego en una casa de familia.

“Mi jefe me dijo ‘Yo te voy a sacar buena’, y me puso con una línea en una pieza y me marcó dónde atacar. ‘El fuego tiene vida -me dijo- pero te tiene más miedo a vos que vos a él. Cuando vuelva tiene que estar apagado’. Después de 20 minutos, lo había hecho. Fue mi bautismo de fuego.

“La relación con los compañeros a veces se hace difícil. Éste es un país muy machista. Se creen que la capacidad de las mujeres es inferior. A veces una está limitada por lo físico, pero mi agilidad juega a favor. Una vez se incendiaba un taller de chapa y pintura, había cuatro autos y no se podía pasar. Fui la única que pudo saltar un paredón para atacar el fuego en la base.

“Yo soy madre soltera de un nene de 6 años y vivo con mi mamá y mis hermanos.  Ser bombero sin apoyo de la familia no se puede. Todos me apoyan y yo les contagié la vocación. Mi hermana está esperando cumplir los 18 años para hacer el curso para aspirantes, y también mi cuñado.

“A mi nene lo llevo al trabajo. Cuando tengo guardia nocturna duerme en el cuartel. El 2 de junio (Día del Bombero), vino con sus compañeros de la salita (jardín de infantes) y él les mostraba todo. ‘Mi mamá saca la manguera de aquí, ésta es la autobomba, aquí está la ropa’. Creo que también va a ser bombero”.

Karina Trejo

La competencia de Actividades Bomberiles, realizada en un patio de La Rural, no tuvo la exigencia de los Juegos Olímpicos pero tampoco se trataba de embocar un corcho en una copa, y fue durísima para las participantes mujeres.

Karina Trejo, 40 años, maestra jardinera y efectivo del cuartel central de Bomberos Voluntarios de Villa Ballester, puede dar fe de la exigencia, a tal punto que a cinco metros de ganar su competencia, cayó exhausta, se golpeó y abandonó, pero con la suerte de que hubo cientos de colegas cerca para ayudarla.

Esta mujer de 1,50 metros de altura, que usualmente está al frente de la salita de 5 años, compitió enfundada en su equipo antiflama, con casco, máscara de oxígeno y pesado tanque como mochila, contra una colega, más alta y fuerte, que fue al frente en casi todo el recorrido.

Subió una escalera de dos tramos llevando al hombro una manguera atada de 30 kilos. Izó con una cuerda otra manguera enrollada. Bajó a la carrera, hizo deslizar un objeto pesado a golpes de maza y corrió en zigzag en busca de una manguera conectada.

Ya alcanzando a su rival, volvió con la línea cargada para arrojar un certero chorro sobre un blanco, y ya dueña de la punta, solo le faltaba arrastrar 20 metros un maniquí de 75 kilos, pero no llegó.

Aunque se convirtió en la víctima a socorrer fuera de programa, se repuso y posó sonriente para las fotos de sus compañeros. ¿Quién puede pensar que no merece una medalla?

Los masones del siglo 21 están en Facebook

17 agosto 2012

A propósito de San Martín, en su aniversario. Quiero contarles lo que aprendí de los masones.

La masonería argentina tuvo su época de esplendor en la etapa de organización nacional y las décadas siguientes, cuando congregó a la intelectualidad liberal que nutrió de cuadros políticos al país.

Cuando los masones se ufanan de que siete presidentes y 14 vicepresidentes fueron “hermanos”, se refieren a figuras de aquellos años como Mitre, Sarmiento, Juárez Celman, Pellegrini, Quintana, Sáenz Peña, Victorino de la Plaza, Yrigoyen.

A esa etapa corresponde la fundación de la Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones, el 11 de diciembre de 1857, cuyo primer gran maestre fue José Roque Pérez, y el actual, Ángel Jorge Clavero, a quien tuve oportunidad de entrevistar este año.

“El año bisagra fue 1930, cuando asumió el primer gobierno de facto y se extendía la influencia de las dictaduras europeas”, reflexionó Clavero.

Los masones también tuvieron gran influencia en el propio nacimiento de la Argentina, en el auge de la Ilustración y bajo influjo de la Revolución Francesa y la independencia de los Estados Unidos.

Ya en 1795 actuaba la logia Independencia cuyos miembros combatieron en las invasiones inglesas y en 1810, con otras logias, encabezaron la Revolución de Mayo, como lo prueba que el primer gobierno patrio fuera presidido por el masón Cornelio Saavedra y casi todos sus integrantes fueran también “hermanos”. A ellos se sumó en la lucha por la independencia José de San Martín.

Otros masones ilustres de distintas épocas y ámbitos: Bernardino Rivadavia, Esteban Echeverría, Juan Bautista Alberdi; los médicos Cosme Argerich, Carlos Durand, Ignacio Pirovano; Alfredo Palacios, primer diputado socialista de América; el naturalista Florentino Ameghino.

En las artes y la literatura figuran José Hernández, autor del Martín Fierro; Estanislao del Campo, Roberto Payró, Florencio Sánchez, Prilidiano Pueyrredón, Francisco Canaro, Enrique Muiño, Antonio Casacuberta, Florencio Parravicini, Enrique de la Cárcova.

En la actualidad, ni secretos ni conspirativos, los masones argentinos del siglo 21 se esfuerzan por mostrarse, difundir sus ideas y sumar “hermanos”, y para ello no tienen reparos en incursionar en las redes sociales ni en montar una exposición.

“La masonería no tiene nada que esconder y sí mucho para ofrecer a la sociedad”, definió el gran maestre.

Clavero, elegido en 2008 y reelecto en 2011, es el hombre que con 27 años de trayectoria en la Gran Logia le está cambiando la cara a esta entidad, fundada en 1857 pero heredera de tradiciones medievales, porque “la masonería estaba un poco quedada en el tiempo como institución”, admitió.

La nueva etapa incluyó una apertura a los medios de comunicación, el dictado de cátedras de librepensamiento, visitas guiadas a su impresionante sede central de Perón 1240, en Buenos Aires; difusión por Internet y, próximamente, una exposición abierta a todo público.

El dirigente calcula que la expo masónica será posible el año próximo. “Sería la primera vez y se vería cómo se hizo el país, sus hospitales públicos, su educación”, detalló.

Clavero asegura que la apertura fue muy beneficiosa. “La gente, conociendo la masonería tal cual es, lee, se acerca, consulta, y hasta indaga sobre antecedentes familiares, que muchos los tienen. Y tenemos muchos ingresos”, afirmó.

El gran maestre calcula que en la Argentina hay actualmente 12.000 “hermanos”, 6.000 de ellos activos, organizados en unas 200 logias, de las cuales la mitad está en el área metropolitana.

“El crecimiento nos permitió bajar la edad promedio de 58/59 años a 40. Los ingresos del último semestre de 2011 tienen edad promedio 36,4 años. Además ahora hay masonería en todas las provincias, mientras que antes no teníamos en 14”, reveló.

Clavero no lo menciona, porque entre los masones conviven todas las posiciones políticas, pero otro factor de esta expansión podría encontrarse en las posiciones progresistas de la institución sobre temas que la sociedad ha puesto en valor.

Desde siempre, los masones propician “la república como forma de gobierno y la democracia como estilo de vida, y son defensores a rajatabla de la enseñanza pública, laica, gratuita y obligatoria”, según destacó Clavero.

Además, la Gran Logia se ha pronunciado a favor de la ley de Matrimonio Igualitario y del fallo de la Corte Suprema sobre el aborto, estudia las reformas propuestas al Código Civil, aunque adelantó que las ve “con buenos ojos”, y prepara una mesa redonda sobre muerte digna, temas todos a los que la sociedad está atenta.

Actualmente batalla contra la decisión del gobierno de Salta de incluir la educación católica en la enseñanza pública.

“Luchamos para que los dogmatismos no penetren en la escuela pública. El guardapolvo blanco representa la igualdad. Fuimos los impulsores de la ley 1420, de enseñanza pública universal, laica, gratuita y obligatoria”, remarcó.

La masonería se define como una institución filosófica, filantrópica y progresista, porque propone la búsqueda del saber a través de la razón y la ciencia, profesa el altruismo y enseña y practica la solidaridad y la libertad de conciencia.

Sus principios son libertad, igualdad y fraternidad, tomados por la Revolución Francesa, y reniega tanto de los dogmas como de los fanatismos. “Decimos como Immanuel Kant, padre de la modernidad: ten el valor de pensar por vos mismo”, resumió Clavero.

El gran maestre la describe como “una escuela de buenos ciudadanos que queremos elevarnos moral, intelectual y espiritualmente; pensar por uno mismo dentro de una absoluta libertad de conciencia”, resumió Clavero.

Ese ideario trajo muchos problemas a los masones en épocas y en sociedades dominadas por dogmatismos religiosos o ideológicos, o por el despotismo, lo que forzó a las logias al secreto y la clandestinidad, y fomentó el misterio sobre la masonería. “En la España de Franco, en 1940 se dictó una ley contra el comunismo y la masonería, que incluía el fusilamiento”, apuntó Clavero.

En la Argentina de hoy, en cambio, ni siquiera es necesario ya, el antiguo requisito de ingreso de ser presentado por un masón. “Ahora, se puede ingresar haciendo un clic en la opción ofrecida en la página http://www.masonería-argentina.org.ar”, indicó el gran secretario Pablo Lázaro.

La institución conserva, eso sí, una tradición fuera de sintonía con la época: no incorpora mujeres. “Tienen logias separadas”, explican.

Tenópolis también muestra la pulcra belleza de las matemáticas

16 agosto 2012

Las matemáticas, una de las mayores creaciones de la humanidad, ofrecen en Tecnópolis un despliegue para el placer de quienes las aman y para seducir a quienes aún no descubrieron su pulcra belleza.
Desde el fundacional Teorema de Pitágoras hasta aplicaciones a la robótica y el arte asistido por computadora, la ciencia de los números exhibe su esplendor en un espacio de 1800 metros cuadrados, montado por el Ministerio de Ciencia, en el enorme pabellón central de Tecnópolis.
Jugar al tatetí de tres dimensiones, descubrir que las probabilidades de ganar al Quini son 5 en un millón y competir en una carrera de espías sin ser alcanzado por el rayo láser son algunas de las aproximaciones lúdicas y creativas que se proponen.
Y si bien no está Adrián Paenza para explicar fácil y divertido lo mismo que la profesora del secundario daba sin mucho rating, hay un calificado equipo de guías que hacen un gran trabajo con preguntones de todas las edades.
Como Pamela, de 24 años, próxima a terminar la licenciatura en Biología, que atiende en una semiesfera hueca, llamada Imaginary, con varias pantallas táctiles en su interior, donde muestra el programa Surfer.
La aplicación fue desarrollada por el alemán Instituto Matemático de Oberwolfach, y está en Tecnópolis por un convenio con la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires.
El Surfer permite variar la forma, el tamaño y el ángulo de observación de los objetos de tres dimensiones que representan determinadas ecuaciones.
“Los más chicos prefieren experimentar cambiando las figuras en la pantalla táctil. Otros prueban cambios en la ecuación para ver cómo modifican los gráficos. Las dos cosas son posibles”, explica Pamela.
Cualquiera puede obtener este programa para jugar, hacer arte o investigar singularidades matemáticas en www.imaginary-exhibition.com, porque tiene licencia gratuita y libre acceso.
Al lado, el programa Morenamets parte de un trazo básico con el dedo sobre una pantalla y lo reproduce con diversos patrones de simetría para formar un entramado que se proyecta a las paredes, decorándolas con mucho menos esfuerzo que el que motivos similares requirieron, por ejemplo, en la construcción de la Alhambra.
Otra propuesta es el Laberinto matemático dedicado a los más chicos, en cuyo recorrido se pueden hacer experimentos geométricos con espejos, un “memotest” gigante, comparar fracciones y descifrar las probabilidades de la ruleta y otros juegos de azar.
Hay también diez juegos de estrategia, como el tridimensional Tatetito, un Sudoku gigante y el Mancala, originado en el antiguo Egipto.
El centro del salón lo ocupan cuatro mesas para jugar con robots de la firma nacional Robotgroup, que se especializa en productos educativos de diseño propio, empleando software libre y piezas nacionales, salvo algunos componentes electrónicos específicos.
En uno de los juegos, valiéndose de una palanca de comando, los participantes deben guiar a un pequeño artefacto de acrílico con tres ruedas por un recorrido laberíntico.
En la otra variante, un montacargas debe poner un contenedor en un muelle, desde donde una grúa puente lo lleva a otra orilla, y allí es recibido con otro montacargas.

La gente dona sus latidos en Tecnópolis para una obra de arte mundial

15 agosto 2012

Miles de personas accedieron en esta edición de Tecnópolis a dejar grabados latidos de su corazón, como contribución a una obra conceptual que prepara el artista francés Christian Boltanski.
“Todos los días, durante todo el horario de la feria hay cola”, dijo Manuela Novara, asistente de una de las propuestas más originales de la exposición, confirmando la adhesión del público.
El lugar, de paredes blancas despojadas, luce como la sala de espera de una clínica y las asistentes, estudiantes de Gestión del Arte y la Cultura de la Universidad de Tres de Febrero, visten guardapolvo blanco y deben aclarar una y otra vez que no son médicas.
Desde esa sala se accede a dos “consultorios”, donde otra persona, con guardapolvo y estetoscopio, realiza la grabación, de unos 20 a 25 segundos de duración, durante los cuales, el voluntario escucha sus latidos con auriculares.
Cada registro se guarda con nombre y apellido y el donante se lleva una copia en un CD. Para este proyecto, otras personas permitieron grabaciones similares en París, Estocolmo, Berlín, Londres, Milán y otras ciudades.
Ese insólito material alimentará los “Achives du coeur” (Archivos del corazón), un reservorio mundial de latidos de personas de diferentes latitudes, edades, condiciones sociales y culturales.
“Lo hicimos para ser parte de una obra de arte”, dijo Romina, de 25 años, después de dejar su íntima huella sonora. “Relaja escucharte a vos misma por dentro”.
Junto con ella participaron Melina de 12 años, Nicolás de 14 y Laura de 24, quien encontró interesante además que “algo de uno viaje a Japón”.
El grupo tenía claro el propósito de la experiencia, a diferencia de otra gente que tarda en comprender de qué se trata, pese a la explicación escrita en la pared de la “clínica”.
“Quizás a la gente le haga falta pararse más a leer para enterarse, pero no solo aquí, sino en toda Tecnópolis”, opinó Laura.
En efecto, Manuela, la asistente, revela que después de escucharse a sí misma el corazón, alguna gente pregunta si el latido es normal, si se trata de un electrocardiograma o si el gráfico revela fallas, e insisten en dirigirse a ella como doctora, pese a las aclaraciones.
“El hecho artístico aquí es encontrarse con el propio corazón, porque en realidad, no nos detenemos nunca a escucharlo. Nos cuesta hacer que la gente se escuche. Paradójicamente, parece haber mucho ruido también adentro de uno mismo”, reflexionó Manuela.
No se sabe cómo será la obra de Boltanski, solo que tiene su emplazamiento físico en la isla japonesa deshabitada de Teshima.
El espacio en la feria es responsabilidad del Museo de Arte de la Universidad Nacional de Tres de Febrero (Muntref) y tiene como curadora a Diana Wechsler.
El Muntref recordó que en Boltanski, hijo de madre cristiana y padre judío, la huella del Holocausto Judío forma parte de su memoria y ha formado parte de su obra.
Ésta se ha centrado en la identidad y la tensión entre vida y muerte, tanto a partir de lo autobiográfico como de la suma de  pequeñas historias individuales, por lo que puede afirmarse que sus coordenadas son memoria y archivo.