Archivo para noviembre 2012

Llamativa baja mortalidad entre las empresas recuperadas por sus trabajadores

26 noviembre 2012

El conjunto de centenares de empresas quebradas, vaciadas o abandonadas por sus dueños que fueron recuperadas por sus trabajadores exhibe, transcurrida más de una década de la crisis que potenció el fenómeno, una muy baja mortalidad, dijeron hoy dirigentes del sector.

“Para contar las experiencias de autogestión que terminaron en fracaso sobran los dedos de una mano”, aseguró Eduardo Montes, integrante de Gráfica Patricios y vicepresidente de la Unión Productiva de Empresas Autogestionadas (Upea).

Montes destacó la escasez de casos fallidos teniendo en cuenta que existen unas 340 empresas recuperadas, la gran mayoría industriales, 65 por ciento de ellas ubicadas en el área metropolitana, y que en conjunto emplean a unos 24.000 trabajadores, según datos del Ministerio de Trabajo.

En tanto, Luis Caro, del Movimiento de Fábricas Recuperadas por los Trabajadores, calculó que los fracasos rondan el 2 por ciento.

“Con mayor o menor dificultad, casi todas salen adelante. Incluso algunas que venían de antes pudieron atravesar la crisis de 2001 y la situación de 2008 con la crisis internacional”, destacó Caro.

También es llamativo que estas firmas hayan recuperado su vitalidad después de que sus dueños las desahuciaran y cuando los obreros debieron hacerse cargo sin previo aviso y debilitados por el éxodo de los administrativos, que en general no acompañan estos procesos.

“En manos de sus trabajadores, la fábrica ya no tiene que generar los sueldos de gerentes ni la plusvalía para el empresario, que en la Argentina acostumbran llevarse mucho”, afirmó Caro.

Para el dirigente, “la gran diferencia es el costo empresarial; por eso los trabajadores, con 20 a 30 por ciento de producción ya pueden mantenerlas en funcionamiento”.

También suma que cuando los trabajadores forman una cooperativa, y se hacen cargo, no arrastran las deudas de los patrones quebrados y esa forma jurídica los exime del impuesto a los Ingresos Brutos y a las Ganancias, porque su fin no es el lucro.

Tanto los dirigentes consultados como estudios de la Universidad de Buenos Aires y el Ministerio de Trabajo coinciden en que también explican el buen desempeño el contexto de una economía que emergió de lo profundo de la crisis y el apoyo estatal.

Montes sostuvo que “en la época kirchnerista los apoyos son múltiples: (del Ministerio) de Trabajo, Desarrollo Social, Educación, el Inti, el Inta, Ciencia y Tecnología; pero falta una mesa que coordine todo en una política pública para el sector”.

El dirigente criticó, sin embargo, que estas experiencias tropiecen una y otra vez con “la patria judicial y la legislación restrictiva, porque la nueva situación rompe con aquello que tradicionalmente se entiende por propiedad privada, que para nosotros debe estar en función social”.

“A las empresas recuperadas lo que le da legitimidad es la razón y la justicia de su reclamo, y el Poder Judicial nos dio muchas veces la espalda”, se quejó.

Montes señaló también que, en estos procesos, el sindicalismo en general “está ausente, salvo excepciones como la Federación Gráfica Bonaerense, algunas seccionales de la Unión Obrera Metalúrgica o la vieja Central de Trabajadores Argentinos (CTA)”, y es escaso el apoyo “del movimiento cooperativo tradicional”.

“Del resto de la sociedad lo que llega es solidaridad. Nos sostienen las organizaciones del pueblo. Por eso, una fábrica recuperada es no solo de los trabajadores sino también del pueblo”, sostuvo.

En cuanto a las debilidades que colocan a unas pocas de estas experiencias a un callejón sin salida, Montes da mucha importancia a la organización previa de los trabajadores.

“Donde había comisión interna, más conciencia de clase, más práctica sindical, la salida fue más organizada y rápida, e incluso los intentos de algunos patrones para dividir a los trabajadores fallaron”, afirmó.

Por su parte, Caro dice que el riesgo de fracaso es alto “cuando no está bien consolidada la cooperativa, cuando falta compromiso de los trabajadores con el devenir de la fábrica”.

Pero sobrevivir no es sinónimo de éxito. Queda por delante asegurar el futuro, y eso requiere que esas experiencias sean capaces de cumplir con las expectativas de sus trabajadores, en cuanto a derechos e ingresos, y de actualizarse conceptual y tecnológicamente en favor de su competitividad.

Tania esperaba un hijo del Che cuando la mataron en Bolivia

25 noviembre 2012

Tania, la argentino-alemana que acompañó al Che a su intento revolucionario en Bolivia, esperaba un hijo del guerrillero argentino-cubano cuando en 1967, con 40 días de diferencia, ambos fueron muertos por el Ejército boliviano, afirma un libro que acaba de aparecer en Buenos Aires.

La revelación, junto con otras inéditas referencias al Che y aspectos desconocidos de la organización y la actividad del Partido Comunista de la Argentina (PCA), integra el libro “Secretos en rojo. Un militante entre dos siglos”, del periodista y exdirigente de esa agrupación Alberto Nadra, editado por Corregidor.

“Tania no fue sola a Ñancahuazú. En su vientre llevaba otra vida y al caer en combate fueron dos las desgarradoras pérdidas para el Che”, dice al autor, que atribuye la información a Arnaldo Piñera, un miembro ya fallecido del comité central del PCA, responsable de las relaciones internacionales entre 1960 y 1976 y autor, a su vez, de “Utopía inconclusa del Che Guevara”, en 1998.

De aquel libro de Piñera, Nadra resume que Haydée Tamara Bunke Bider o “Tania”, llegó a Bolivia en octubre de 1964, como etnóloga especializada en arqueología y antropología, y que estableció relaciones con intelectuales y artistas e incluso con funcionarios muy próximos al presidente René Barrientos.

Tania dedicó dos años a fortalecer esa red de contactos y el 10 de julio de 1966 recibió el mensaje de La Habana para que preparara la llegada del Che, a quien recibió, y obtuvo toda la logística para los combatienes.

“Nadie se explica –reflexiona Nadra- cómo ese trabajo paciene, múltiple y estratégicamente irremplazable termina en sucesivas violaciones de estrictas normas de seguridad que ella dominaba: concurre al campamento del Che, que estalla en furia ante el hecho consumado, mientras Tania, llamativamente sensible, llora largo tiempo. Finalmente, la brillante oficial cae combatiendo en la emboscada de Vado del Yeso, el 31 de agosto de 1967”.

El autor afirma que Tania había recibido en países socialistas una importante formación militar y de inteligencia que incluía “chequeo, contrachequeo, escritura invisible, métodos de obtención y análisis de la información, observación de cartografía, micropunto, recepción radiofónica, karate, cerrajería, enlace de comunicaciones, escondrijos y cifrado con intercalaciones, contrainteligencia y métodos de trabajo, medidas de seguridad”.

Por eso, afirma Nadra, “resulta difícil aceptar que una mujer con tan alto grado de asimilación de su preparación pudiera cometer semejante desatino”, y refiere que otros autores, entre ellos Piñera en su libro, y Alberto Granado, amigo del Che que escribió el prólogo, sugirieron que tuvo un “motivo supremo” para hacerlo.

“Pilo (Arnaldo Piñera), tal vez en postrer homenaje a tantos seres queridos perdidos, me confió la verdad en una tarde de café y ginebra, ‘para vos y los compañeros, para cuando me vaya’: Tania no fue sola a Ñancahuazú, en su viente llevaba otra vida, y al caer en combate fueron dos las desgarradoras pérdidas para el Che”, relata Nadra.

El dato es tan novedoso que la propia madre de Tania, Nadia Bider, entrevistada por Clarín en Berlín en 1998, cuando los restos de su hija fueron identificados por antropólogos forenses, “desmintió que su hija haya tenido una relación amorosa con el Che Guevara”, según publicó el matutino porteño el 25 de octubre de ese año en su edición digital.

Esos restos reposan en la ciudad cubana de Santa Clara, junto a los del Che y de los otros guerrilleros con los que compartió aquella aventura revolucionaria.

Ernesto Guevara de la Serna , el Che, tuvo una hija, Hilda, con su primera esposa, la peruana Hilda Gadea. De su segundo matrimonio, con la cubana Aleida March, nacieron cuatro hijos. A los cinco dirige el Che, en 1965 antes de partir a Bolivia, una carta de despedida, que comienza así: “A mis hijos. Queridos Hildita, Aleidita, Camilo, Celia y Ernesto”.

También se le atribuye un sexto hijo, como fruto de una relación extramatrimonial con Lidia Rosa López, Omar Pérez, nacido el 19 de marzo de 1964, que no fue reconocido.

El Che fue capturado el 8 de octubre de 1968 y ejecutado sumariamente al día siguiente en el pueblo boliviano de La Higuera.

Reclaman la protección de un cementerio indígena en el Tigre

18 noviembre 2012

Una organización de descendientes de diversas etnias indígenas pidió a las autoridades conocer el destino de 116 cuerpos extraídos por arqueólogos en el nordeste bonaerense a lo largo de más de un siglo y reclamó que se preserve un antiguo cementerio en el Tigre, en la primera reivindicación de este tipo en la Provincia de Buenos Aires.

El sitio que motiva la iniciativa es Punta Querandí, entre el canal Villanueva y el arroyo Garín, en las afueras del pueblo bonaerense de Dique Luján, cerca del paraje Villa La Ñata, donde tiene una propiedad el gobernador bonaerense Daniel Scioli.

El lugar es frecuentado por pescadores y otros visitantes en plan recreativo, pero según el Movimiento en Defensa de la Pacha, fundado en 2009 por descendientes de indígenas emigrados desde sus lugares ancenstrales a la zona metropolitana y por otras personas, es ambicionado por proyectos inmobiliarios.

“Lo que reclamamos que sea mantenido como lugar público y se preserven los restos que allí dejaron los pueblos que habitaban la zona antes de la invasión europea”, dijo a Télam Pablo Badano, integrante del Movimiento y periodista de temas indígenas.

La organización construyó allí un salón, señalado con carteles y la whipala, la bandera de los pueblos originarios, que fue generando un movimiento cultural en su torno, a tal punto que es visitado por delegaciones escolares.

El descubrimiento del valor arqueológico e histórico del lugar se dio a partir de la extensión del canal Villanueva en el marco de la construcción en la zona del barrio privado Santa Catalina, hace más de una década.

“Esa obra afectó un cementerio, conocido como sito Garín, del mismo modo que el sitio Sarandí desapareció por Nordelta. Del lugar se sacaron dos cuerpos. Ya no se discute que es un cementerio, lo que lo convierte en un lugar sagrado. Santa Catalina se construyó encima y lo dañó”, afirmó Badano.

Más tarde, los vecinos comenzaron a observar restos arqueológicos que afloraban al desprenderse tierra de las barrancas de la otra orilla del canal Villanueva, producto del proceso erosivo. Ese lugar es Punta Querandí.

El interés de organizaciones de pueblos originarios creció hace unos años cuando visitantes y pescadores fueron advertidos por guardias privados de barrios cerrados próximos, que el lugar había sido comprado para otro proyecto privado.

En diciembre de 2008, una investigación arqueológica encargada por una constructora excavó durante diez días en un sector de 18 metros cuadrados de los más de 6000 que tiene el terreno en cuestión.

Encontró cerámica y restos de animales consumidos como alimento y otras evidencias de un antiguo asentamiento, pero no cuerpos humanos, por lo que el informe funcionó como visto bueno a nuevas construcciones.

La novedad movilizó a las personas y organizaciones indígenas que se habían interesado por lo que el 4 de enero de 2009 constituyeron el Movimiento en Defensa de la Pacha, instalaron allí un acampe permanente para evitar obras en el lugar, hicieron su propia búsqueda que sí dio con restos humanos, y luego construyeron el actual salón, según relató Badano.

El Movimiento tomó nota además de un informe de Daniel Loponte y Bárbara Mazza, expertos del Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano y del Conicet, que contabiliza 116 cuerpos encontrados por arqueólogos en la zona de Tigre, Escobar y Campana, desde el siglo 19.

A partir de ello, unió el reclamo de preservación “del sitio público y sagrado de Punta Querandí” al de conocer el destino de los restos de aquellos ancestros indígenas.

El domingo 4 de noviembre, en el comienzo de un mes que para muchas culturas originarias está dedicado a los difuntos, el Movimiento hizo un homenaje a los ancestros en Punta Querandí.

Las decenas de personas que se congregaron para la ceremonia compartieron luego una comida comunitaria, levantaron un altar e hicieron una caminata para reconocer algunos de los enterratorios indígenas de la zona.

En rigor, la festividad se lleva a cabo el 1 y 2 de noviembre y es de origen previo a la llegada de los españoles. “Según la tradición, durante ambos días, quienes ya no están físicamente presentes en el mundo regresan para visitar a sus seres queridos, por única vez en el año”, explicaba el documento que convocaba a aquella ceremonia.

“Es costumbre preparar altares para esperarlos y agasajarlos, donde se colocan flores, velas, fotografías de los difuntos, comida, bebida junto a figuras y otras ofrendas. Esta fecha es vivida con alegría y expectativa, ya que es una oportunidad para reencontrarse con ellos”, añadía.

Optimizan técnica quechua para mejorar la construcción antisísmica

16 noviembre 2012

Investigadores argentinos comprobaron las ventajas económicas, ambientales y técnicas de una tecnología quechua para la construcción antisísmica y trabajan en normalizar su conocimiento, hasta ahora empírico, para alentar su utilización en condiciones óptimas.

Se trata de una tecnología de edificación denominada quincha, un término que significa cerco con palos o varas y alude al uso de la caña para erigir la vivienda.

“Es una propuesta que cada día cobra mayor importancia como tecnología alternativa de viviendas sustentables”, aseguró Guadalupe Cuitiño Rosales, ingeniera civil, becaria doctoral del Conicet en el Instituto de Ciencias Sociales, Humanas y Ambientales (Incihusa), en Mendoza.

La experta afirmó que crece su utilización “ya sea por la constante demanda de una vivienda digna como por el deseo de vivir en una casa construida de materiales naturales”.

La quincha se originó en el Perú y es empleada desde tiempos prehispánicos en la zona de influencia incaica.

Si bien la ingeniería civil tradicional propone diseños altamente resistentes a los temblores, las construcciones con quincha son una opción de escaso impacto ambiental y con un costo de menos de mil pesos por metro cuadrado.

Estas construcciones son utilizadas principalmente en las zonas rurales y en los alrededores de las zonas urbanas, donde se tiene más acceso a los materiales naturales como cañas y tierra para hacer el barro de los muros y troncos de árboles, que se utilizan para las columnas de la vivienda.

Además, esta tecnología permite ahorrar en mano de obra ya que es posible que el propietario construya la vivienda por sí mismo.

El equipo de investigadores que integra Cuitiño buscó definir y precisar varios aspectos de esta tecnología, dado que “es muy empírica y se trata de conocerla un poco más en base a estudios normalizados”.

La investigación apunta, por ejemplo, a establecer la mejor proporción de arena-arcilla-fibra vegetal para el barro de los muros, con la dificultad de que “cada suelo es diferente y se deben estudiar las proporciones para cada tipo de suelo”, dijo.

También se estudia el armado de la estructura con caña para mejor resistencia y el comportamiento térmico.

“Respecto de la construcciones de hormigón armado y ladrillo, tecnológicamente se han ensayado paneles a escala real y han mostrado un buen comportamiento estructural”, reveló la investigadora.

Respecto de las pruebas térmicas se estableció que “la quincha con un espesor de 10 centímetros tiene un comportamiento similar al de un muro de ladrillo de 20 centímetros de espesor”, aseguró Cuitiño.

“El objetivo es avanzar hacia una mayor sustentabilidad del cerramiento, mejorar las condiciones térmicas y confort interior, y lograr que la radiación solar que ingresa alcance un buen porcentaje de calefacción necesaria,” explicó la investigadora.

Las estructuras con quincha utilizan cimientos y vigas de hormigón sobre los cuales se disponen hasta cinco hiladas de ladrillo o piedra junto con un material hidrófugo, que repele el agua y evita el ascenso de la humedad a los paneles de tierra.

Sobre esta base se erige la estructura principal, que en el centro-oeste del país es de rollizos de álamo o eucaliptos, y luego los muros construidos con caña.

Para el esqueleto interno de las paredes se utiliza caña recubierta con una mezcla de tierra arcillosa, arena y fibra vegetal como puede ser paja de trigo o de centeno.

Gracias a esta combinación de materiales, las construcciones son livianas y muy flexibles, lo que permite que frente a una fuerza sísmica los muros de quincha se deformen bastante antes de llegar al colapso.

Los estudios de ingeniería realizados para precisar la resistencia de estas estructuras indican que son “sismorresistentes con un comportamiento muy satisfactorio, aunque tienen la desventaja de tener poca resistencia a la acción erosiva de la lluvia”, describió Cuitiño.

La zona de alto riesgo sísmico, donde ocurren la mayoría de los terremotos, según el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (Inpres), abarca las provincias de Mendoza, San Juan y La Rioja y el sur de Catamarca.

En la Diagonal Sur sienten que los quieren desalojar para que alguien haga un negocio inmobiliario

15 noviembre 2012

Estuve el miércoles con los vecinos que pueden ser desalojados por el Gobierno de la Ciudad para extender la Diagonal Sur. Ellos no tienen dudas. Piensan que la estética urbana invocada es la excusa para que alguien multiplique millones edificando sobre los terrenos que hoy ocupan sus casas. Va la nota:

Vecinos movilizados contra el proyecto de Macri para la Diagonal Sur

Vecinos del barrio porteño de Monserrat, cuyas casas podrían ser demolidas si prospera el proyecto del Ejecutivo de la ciudad para extender la Diagonal Sur, cuestionaron la utilidad de la iniciativa y expresaron sus sospechas de que esconda un negocio inmobiliario.

“¿Cuál es la utilidad pública de esto como para justificar expropiarnos? Es un claro negocio inmobiliario: nos quieren echar por 2,50 y hacer edificios”, afirmó Valeria Coenes, quien expuso este miércoles en una reunión vecinal.

En forma coincidente, Juan Carlos Civitelli afirmó que los vecinos afrontan “una lucha muy desigual contra los millones que puede generar el negocio inmobiliario que preparan”.

El proyecto, remitido a la Legislatura porteña por el jefe de gobierno, Mauricio Macri, prevé extender la avenida Julio A. Roca o Diagonal Sur desde Piedras y Belgrano hasta la 9 de Julio, lo que requiere la demolición parcial de cuatro manzanas.

“Toman una traza de 24 metros de ancho para la avenida y 16 metros más a cada lado. Y si de un inmueble tocan un pedacito, igual lo tiran abajo entero”, se quejó Civitelli.

El problema ya motivó la intervención de la Unidad Especial Temática de Defensa del Patrimonio Histórico Urbano de la Ciudad, dependiente de la Defensoría General de la Ciudad.

El exjuez Andrés Gallardo, a cargo del organismo, abrió un expediente para la “protección de evidencias históricas, arqueológicas y patrimoniales afectadas por el proyecto de continuación de la traza de la Diagonal Sur”.

La movilización de los vecinos afectados incluyó abrir una página en Facebook (“Víctimas de Diagonal Sur”), y marcar todos los inmuebles amenazados con un cartel en el frente que dice “Quieren demoler esta propiedad. Ayudanos a parar el proyecto”.

Grupos de vecinos visitaron además a legisladores de todos los bloques para comprometerlos a frenar la iniciativa, que requiere doble lectura, con audiencia pública no vinculante intermedia y 40 votos para su aprobación.

“Ya sabemos que si consiguen los 40 votos para aprobarla en la primera lectura, aunque digamos lo que digamos en la audiencia pública será muy difícil que eso cambie para la segunda lectura”, advirtió Coenes.

En la reunión que efectuaron hoy en un bar de Bernardo de Irigoyen al 500, que también puede ser demolido, los vecinos expresaron además su temor a que, de prosperar el proyecto, las indemnizaciones no compensen el valor de sus propiedades.

“La indemnización habrá que negociarla con el expropiante privado sobre tasaciones del Banco Ciudad. La experiencia de los vecinos expropiados para construir la línea H del Subte es que recibieron alrededor del 30% del valor de sus casas”, afirmó uno de los asistentes.

Después de la reunión, varios de los participantes salieron a distribuir volantes en la zona, en los que advertían que el proyecto “propone expropiar viviendas, pagándolas a mucho menos de su valor, para revender los lotes al doble de precio”.

“Es un gran negocio para unos pocos. Corremos peligro de un grave daño social. Para evitarlo necesitamos tu apoyo”, concluían.

La guardia del Hospital del Niño de San Justo estuvo cerrada este domingo

12 noviembre 2012

El Servicio de Guardia del Hospital del Niño de San Justo, en el oeste del conurbano bonaerense, estuvo cerrado este domingo desde el mediodía, según informaron pacientes que debieron recurrir a otros centros de salud, y confirmó una fuente profesional.

Se trata del hospital pediátrico del partido de La Matanza, con 1772.000 habitantes según el censo 2010.

La suspensión del servicio se produjo porque las apenas dos pediatras que debían trabajar este domingo tuvieron problemas de salud, según reveló Pedro Zamparolo, secretario general de la Asociación de Profesionales de la Salud Pública de La Matanza.

“Una de las pediatras, que está embarazada, tuvo un problema, y la otra un pico de presión. El equipo que estaba de guardia (de 24 horas) desde el sábado, avisó a las autoridades y se quedó hasta el mediodía, pero no estaba en condiciones de continuar”, dijo el dirigente.

Los médicos salientes derivaron a algunos pacientes a la sala de internación y a otros les dieron el alta, de modo que no quedó ningún niño en el servicio de guardia, que quedó cerrado para nuevos casos por las siguientes horas.

“Traje a mi hijo al hospital porque tiene un fuerte dolor de oído pero la guardia médica está cerrada y no sé a dónde llevarlo”, dijo Verónica González. La señora aseguró que nadie en el lugar le dio una explicación ni encontró avisos, sin embargo, Juan Insaurralde, otra persona que tropezó con la misma situación, relató que “está todo cerrado y hay carteles en las paredes que dicen que es por falta de personal”.

“Es angustiante encontrarse con ésta situación. Yo tuve que pedirle al colectivero que me deje viajar para traer a mis hijos porque no tengo plata y ahora nos derivan al (hospital) Posadas. ¿Cómo voy a hacer para ir?”, se quejó Insaurralde.

María, por su parte, dijo que venía desde González Catán. “Tengo que viajar media hora en colectivo con mi hija y no la atienden porque no hay médicos”. “Que nos den una explicación, algo tienen que hacer, no pueden mandarnos de un lado a otro”, protestó.

Zamparolo, quien además es director de un centro de salud en Virrey del Pino, en el mismo distrito, aseguró que la guardia del hospital de niños, que atiende a todo el partido de La Matanza, debería contar al menos con siete pediatras.

“Pensamos que es una vergüenza no tener recursos para una situación como ésta. Hace años que venimos advirtiendo sobre el éxodo de profesionales”, añadió.

Gallardo, Macri y el patrimonio histórico urbano de Buenos Aires

5 noviembre 2012

¿Recuerdan al exjuez Andrés Gallardo? ¿El que se le plantó a Macri con lo del prepotente cartel de Coca Cola en el Obelisco y tantos otros temas? Bueno, ahora Gallardo es defensor general adjunto de la Ciudad, y en particular se ocupa de cuidar el patrimonio histórico y cultural urbano de Buenos Aires, en riesgo por la pasión inmobiliaria del actual gobierno porteño. Tuve la oportunidad de entrevistarlo. Va la nota, que tuvo bastante publicación en diarios y páginas electrónicas.

 Gallardo: “Tenemos que cuidar la ciudad de su propio gobierno”

La ciudad de Buenos Aires ostenta un patrimonio histórico-cultural que la distingue, de cuyo destino parece desentendido el gobierno local, a punto tal que la Justicia porteña tuvo que crear una unidad especial para protegerlo, incluso de decisiones del propio Ejecutivo.

“Lo que en cualquier ciudad sería generar una estructura estatal para controlar, y en su caso reprimir, a los particulares que atacan al patrimonio histórico, acá hay que hacerlo a causa del propio gobierno”, dijo Andrés Gallardo, responsable de la Unidad de Defensa del Patrimonio Histórico Urbano de Buenos Aires.

La unidad fue creada por Mario Kestelboim, defensor general de la Ciudad, quien la puso a cargo del exjuez Gallardo, su adjunto, tras identificar este tema como “conflicto estructural”, es decir, de aquellos que, por su especificidad, reiteración y proporciones, requieren una dedicación permanente.

“La idea tomó forma a principios de año cuando asistí, en un acto en el Congreso, a una película triste, que mostraba el antes y el después de algunas demoliciones, donde un conjunto importante de edificios que caracterizaban los barrios desaparecían y eran reemplazados por construcciones sin estilo”, relató Gallardo.

El funcionario describió aquel documental como “un grito de impotencia”, ante la pérdida de petit hoteles de Flores o señoriales casonas de Caballito -“muchas en buen estado”, acotó- que cayeron bajo la piqueta pese a las protestas vecinales.

El funcionario explicó que la unidad nació de “una situación anómala, ya que la mayor parte de la conflictiva que se aborda tiene que ver con conductas del propio Poder Ejecutivo de la Ciudad, y se supone que es el que debe velar por el complimiento de las normas legales y los mandatos constitucionales”.

“Sin embargo, en esta materia, por omisión o por comisión, el Ejecutivo genera, en forma reiterada, daños irreparables al patrimonio histórico de la Ciudad”, acusó.

Gallardo advirtió que “se suele simplificar o minimizar la conducta depredatoria como una cuestión de incapacidad de gestión pero, en realidad, encubre la ideología subyacente”.

Para el exjuez, “permitir que construcciones con solo interés inmobiliario sustituyan a los inmuebles que tienen historia e identidad, obedece a una concepción de ciudad”.

El funcionario judicial cuestionó que un eslogan de las autoridades porteñas defina a Buenos Aires como “smart city” (“ciudad amigable o inteligente”, puede traducirse del inglés).

“Usar palabras extranjeras, que la gente no entiende, es un paradigma. Es mejor cuanta menos memoria, menos identidad tenga, y sea una ciudad sin compromiso, sin pertenencia a una Nación, porque ciertos negocios son incompatibles con una ciudad que privilegia su historia”, reflexionó.

La de Defensa del Patrimonio es la tercera unidad temática creada por la Defensoría General. Hay otra sobre empresas recuperadas por los trabajadores y una tercera sobre inmuebles ocupados.

La aparición de esas estructuras marcan también una orientación nueva, observada con interés internacionalmente, en la tarea de la Defensoría General de la Ciudad, un organismo judicial creado para asegurar el derecho a la defensa a ciudadanos sin recursos.

“Ese criterio liberal, originado en los antecedentes franceses y estadounidense de nuestra Constitución, se está revisando”, dijo Gallardo.

“En el siglo 21, la Defensoría tiene que hacer a la eficacia de la totalidad de los derechos, no solamente el penal y procesal de un imputado en un delito, sino también de los derechos sociales, incluidos los colectivos, entre ellos los de preservación del patrimonio”, definió.

En esa línea, el trabajo de la nueva unidad no se ceñirá solo a la prevención o la mitigación de los hechos dañosos, sino que trabajará en la responsabilidad de las situaciones consumadas.

“Nunca hubo hasta ahora sanción económica ni penal para los que depredan. Entonces también motorizaremos denuncias a la Justicia Penal”, anunció.

La unidad atiende en México 890, en el barrio de Monserrat, de lunes a viernes de 9 a 13, donde recibe informaciones de los vecinos, individualmente o en grupos.

Algunos de los casos de los que se hizo cargo en su primer mes de existencia:
1. Protección zona de la Parroquia de Guadalupe, en Palermo.
2. Protección del edificio “Perú House”, de Juan de Garay 612, amenazado por una obra en una parcela adyacente.
3. Protección de evidencias históricas, arqueológicas y patrimoniales afectadas por el proyecto de continuación de la traza de la Diagonal Sur.
4. Protección del patrimonio histórico nacional en el Hospital Borda.
5. Protección de edificio de Avenida de Mayo 622, afectado por la largada por Super TC 2012.
6. Protección de adoquinado en calle Río Cuarto, en Barracas.
7. Protección de casa Villa Roccatagliata, amenazada por obra invasiva de su entorno.