Archivo para diciembre 2012

Marcha a favor de urbanizar las villas porteñas

14 diciembre 2012

Vecinos de barrios pobres de la ciudad de Buenos Aires marcharon el último miércoles por el centro porteño para reclamar su efectiva inclusión, con calles asfaltadas e iluminadas, servicio de colectivos y el retiro de la basura que rodea sus predios.

La “Peregrinación por la justicia de los pobres” fue convocada por la Defensoría General de la Ciudad de Buenos Aires y la Vicaría Episcopal para las Villas de la Ciudad de Buenos Aires, en las que en conjunto vive medio millón de personas.

La marcha recorrió la céntrica peatonal Lavalle desde Carlos Pellegrini hasta el 300, para llegar a la Sala de Audiencias de la Justicia Porteña, donde se hacían los alegatos en la causa “Derribando muros”, patrocinada por la Defensoría General de la Ciudad.

Los manifestantes entregaron un documento sobre “la necesidad imperiosa de los barrios pobres de contar con una calle trasversal asfaltada e iluminada, con una línea de colectivos que ingrese efectivamente a los barrios y la inmediata remoción de las barreras de basura que rodean a los mismos”.

La marcha llegó luego  a la sede del Consejo de la Magistratura de la Ciudad, en 25 de Mayo entre Viamonte y Tucumán, para protestar por un proyecto para desmantelar la Secretaría Villera, actualmente a cargo de la jueza Elena Liberatori.

Curas villeros oficiaron allí una ceremonia religiosa, mientras que el defensor general Mario Kestelboim y su adjunto Roberto Andrés Gallardo denunciaron “los nuevos intentos de Mauricio Macri por disciplinar al poder judicial que se compromete con los pobres”.

La convocatoria había invitado a sumarse;

“a todos los que creen que una sociedad sólo puede crecer mediante la integración de los más pobres y débiles;

“a todos aquellos que asumen que la principal fuente de violencia es la indignidad y la segregación;

“a todos los que se preocupan por el ‘otro’ en toda su humana dimensión;

“a quienes saben o intuyen el dolor que sienten los que viven arrinconados por la pobreza y la marginalidad;

“a todos los que luchan contra la dualización social;

“a todos los que creen en una Patria Grande sin fronteras;

“a todos los que quieren que la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires sea cumplida en forma íntegra, y

“a todas las organizaciones sociales y políticas sin distinción, que adhieran a estos postulados básicos”.

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En apoyo de las orquestas infantiles y juveniles porteñas

13 diciembre 2012

Trabajadores del Proyecto Orquestas Infantiles y Juveniles de la Ciudad de Buenos Aires reclamaron el martes pasado ante la Jefatura de Gobierno de la Ciudad seguridades de la continuidad del programa que sienten amenazada.

Familiares de los chicos y de los músicos se sumaron a la manifestación, que recibió el apoyo de la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE-CTERA), “en defensa de las orquestas infantiles y juveniles de la educación pública de la Ciudad”, según expresó un comunicado.

Los organizadores recordaron en un documento público que el proyecto fue iniciado quince años atrás por el maestro Claudio Spector, para “mostrar y enseñar a los sectores mayoritarios de la sociedad una disciplina históricamente vedada”.

Subrayaron que se formó “un equipo sólido, de gran capacidad pedagógica y musical, coordinando lo que hoy es uno de los más reconocidos y valorados proyectos en el sistema educativo, que trasciende la Ciudad de Buenos Aires”.

Actualmente, el proyecto reúne “a más de 1700 chicos y chicas que disfrutan de la música y a 230 maestros que trabajan por la excelencia de su educación”.

Las orquestas infantiles y juveniles porteñas han participado en conciertos en escuelas de la Ciudad, en el Festival Martha Argerich del Teatro Colón y el Festival Internacional de Tango.

También estuvieron en conciertos multitudinarios como teloneros del grupo Queen en Vélez, de Los Fabulosos Cadillacs en River, con la West-Divan Orchestra en la 9 de Julio dirigida por Daniel Barenboim, y acompañados por Susana Rinaldi, León Gieco, Zubin Mehta, Leopoldo Federico, entre otros.

El documento, en cuyo apoyo se recogen firmas a través de orquestasdifusion@gmail.com, dice que en el actual gobierno porteño, en el que dependen de la subsecretaria de Equidad Educativa, María Soledad Acuña, “algo ha cambiado y no ha sido para bien”.

Afirma que hubo “reducción en la cantidad de alimentos que integran las viandas, supresión de los subsidios de las cooperadoras destinados a la compra y reparación de instrumentos musicales, la inesperada cancelación de conciertos”.

Además denuncia “falta de apoyo para intercambios internacionales acordados, intimidación y hostigamiento a los trabajadores del proyecto, dilación en el pase a planta de los mismos (…) manteniendo su precarización laboral; finalmente, el incumplimiento en la implementación de nuevas orquestas comprometidas por el jefe de gobierno (Mauricio Macri)”.

En suma, afirmaron que “estas medidas son funcionales al intento de oponer a este proyecto de reconocida excelencia, otro de probada ineficacia que empobrece la calidad de la enseñanza, evadiendo la responsabilidad del Estado”.

“No sólo se trata de música: se trata de niñas, niños y jóvenes de nuestra Ciudad y la posibilidad concreta de una vida mejor”, consignaron.

San Telmo crece en inversiones y se vacía de barrio

9 diciembre 2012

Se escribe mucho sobre San Telmo, más para turistas e inversores que sobre su gente. Me puse a indagar y encontré que el barrio, como tal, se está perdiendo, lo van embalsamando, la gente emigra… Va la nota:

San Telmo crece en inversiones y negocios y se vacía de barrio

San Telmo, el pintoresco barrio donde nació Buenos Aires que todo visitante quiere conocer, recibe en los últimos años un flujo persistente de inversiones y grandes negocios, que van reemplazando una a una sus notas de identidad, incluida su propia población.

“Los alquileres ya son inalcanzables y cada vez hay menos negocios para comprar las cosas de todos los días. Los vecinos tradicionales emigran, sobre todo a Constitución”, dice Gabriel Santágata, que preside un club barrial y es uno de los que se ha mudado por esos motivos.

Santágata dirige también el periódico vecinal Alerta Militante, puesto que le permite percibir en detalle los cambios en la zona: demoliciones clandestinas, adoquines que van desapareciendo de las calles, negocios tradicionales reemplazados por cadenas inexpresivas y la intimidante presencia de una torre de 27 pisos a 500 metros de la Plaza Dorrego, en pleno casco histórico.

Santágata señaló que “en el Mercado de San Telmo, establecido en 1890, ya venden desde soldaditos de plomo hasta ropa y quedan pocos puestos dedicados a los artículos de consumo cotidiano”.

“Esto comenzó con la irrupción de Puerto Madero y el bum del turismo después de la crisis, que provocó una fuerte valorización inmobiliaria. Las inversiones están transformando la zona como ya ocurrió con Palermo. Están haciendo San Telmo Hollywood”, definió.

Patricia Barral, vecina del barrio desde hace 22 años, lamenta la paulatina desaparición de los anticuarios de la calle Defensa, cuya presencia impregnó por décadas la atmósfera del barrio.

“Eran negocios en que los vecinos curioseaban, algunos compraban y vendían, y estaban muy integrados al espíritu del barrio. Pero también había, intercalados, negocios barriales, como una zapatería”, atestiguó.

Barral dijo que en los últimos años se empezaron a ir, porque “la especulación inmobiliaria llevó muy alto los alquileres, y ahora proliferan los negocios de venta de ropa, que alquilan percheros a ciertos diseñadores y marcas para sus prendas”. Añadió que hace poco se sumaron una casa de cambio y dos agencias de viajes.

“Defensa siempre fue la calle más importante. Hoy es absolutamente ajena. Los nuevos negocios no tienen ninguna característica que los integre, ningún compromiso con el barrio ni con las costumbres de los vecinos”, describió.

Uno de los lugares donde lo popular mantiene su vitalidad es el polideportivo comunitario “Martina Céspedes”, donde confluyen el club Giuffra, que preside Santágata; asociaciones que realizan trabajo social con los chicos, escuelas públicas que dan allí sus clases de Educación Física y colectivos culturales.

La desaparición de ese lugar figuró en un proyecto de ley -aprobado en primera instancia por la Legislatura porteña, luego frenado por las protestas- para ser reemplazado por la Feria del Sur, un emprendimiento inmobiliario que incluía un polo gastronómico, un centro comercial y otros negocios privados.

“Aprobar la Feria del Sur en lugar del Polideportivo sería un misil para la identidad del barrio”, dijo Eduardo Tissera, que trabaja en el Centro de Salud 15, de Humberto 1º 470, y dirige la Juegoteca de San Telmo, uno de los usuarios del “Céspedes”.

“En algún momento se había logrado amalgamar la historicidad del barrio con la vida cotidiana , pero ahora se ha desbalanceado todo. San Telmo se encamina a una escenografía para turistas, sin vida propia y sin alma”, opinó Tissera.

Afirmó además que “los negocios son tantos que se comen entre sí por la saturación de ciertos rubros, si hasta llegaron a poner dos cafeterías de la misma cadena en la misma cuadra”.

Tissera remarcó que estos cambios no traen mejoras para las familias, porque “no echan raíces, los saca la pala inmobiliaria”.

“En la juegoteca se nota esa inestabilidad, porque los chicos se van encariñando y de golpe se van. Es difícil mantener los lazos que genera el barrio cuando está la permanente espada de Damocles del alquiler por las nubes”, observó.

Un aspecto particularmente grave es la destrucción de patrimonio histórico-cultural. Barral aseguró que los ejemplos abundan, y menciona entre los recientes la desaparición de una casa de estilo en Chacabuco al 1400 donde se edificó un hotel, la demolición de la casa Benoit, en Bolívar e Independencia; los cambios en la fachada del ahora hotel El Vitraux, en la calle Carlos Calvo. “Pero logramos parar la demolición de Estados Unidos 942”, dijo.

Contó además que en la unión de los pasajes Bethlem y Aieta, en la plaza Dorrego, había una histórica playa de estacionamiento de carretas, de la que siempre se dijo que podía tener túneles o una cárcel de La Mazorca, en tiempos de Juan Manuel de Rosas.

“No se protegió ni se investigó. Ahora se está construyendo allí un hotel. Para colmo, la arquitecta Dorrego, que vive al lado, advirtió que se trata de una zona muy sensible a las rajaduras porque no fue construida con métodos modernos”, reveló.

Barral también se quejó de la proliferación de multinacionales, como una cadena estadounidense de cafeterías que reemplazó a un anticuario justo en una de las esquinas de la plaza Dorrego.

“Aunque soy contraria a esas presencias, en tren de admitir una realidad , para preservar el casco histórico podrían haberlas limitado a las avenidas”, sostuvo.