Archivo para abril 2013

Crónicas de Pérez 18: el Borda

29 abril 2013

Paseamos el fin de semana con Pérez, mi perro. En Villa del Parque había otoño, lluvia, luna, vegetación húmeda, gatos furtivos, rumores distantes y también silencios… pero en estos días era imposible la poesía. Las imágenes dramáticas de la destrucción del taller y la brutalidad policial el viernes en el Borda demolieron toda calma, reprimieron toda manifestación de buen humor, dispersaron todo espíritu de paz, balearon la conciencia de humanidad.

“Nunca vi tanta locura como en el Borda”, resumió Pérez. Fue todo lo que se dijo.

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Ahí va el Capitán Beto, primer nanosatélite argentino

25 abril 2013

La Argentina pondrá en órbita mañana su primer nanosatélite, el “Capitán Beto”, completamente desarrollado en el país y a costos muy inferiores a los de satélites tradicionales, anunció este jueves el Ministerio de Ciencia.

Se trata de un “cacharrito” de dos kilos, cuyo nombre técnico es Cube Bug-1 y será transportado por un cohete chino Larga Marcha 2, que iba a partir este viernes a la 1.15 hora argentina, desde Jiuquan, en China.

El “Capitán Beto”  será puesto en órbita junto al NEE-01 Pegaso, el primer satélite de Ecuador, lo que los convertirá en los dos primeros nanosatélites de Latinoamérica.

A 650 kilómetros de altura, el aparato argentino desplegará sus antenas y comenzará a orbitar alrededor de la Tierra.  Será monitoreado desde el Radio Club Bariloche en San Carlos de Bariloche, donde esperan la primera pasada para este viernes a las 9.

El satélite fue concebido, diseñado y fabricado en el país, financiado por el Ministerio de Ciencia, producido por la empresa privada Satellogic en colaboración con el Invap, la empresa estatal de alta tecnología.

Tanto el software como el hardware del “Capitán Beto” son de plataforma abierta y estarán disponibles para aficionados, universidades e institutos de investigación.

Se trata del primer aparato de una nueva plataforma de nanosatélites de industria nacional, con fines educativos y científicos y servirá para demostrar el funcionamiento de esta tecnología en órbita.

“La puesta en órbita del primer satélite de esta plataforma nos pondrá un paso más cerca de nuestro objetivo de democratizar el acceso al espacio”, dijo Emiliano Kargieman, principal ejecutivo de Satellogic y responsable del proyecto.

Destacó que muchos de los componentes empleados en su fabricación “son de tecnología de fácil acceso como la que se utiliza para fabricar teléfonos celulares y computadoras”, los que modificados se convierten en computadora de a bordo, una rueda de inercia y una cámara para fotografiar la Tierra y las estrellas.

Para Kargieman “la posibilidad de fabricar satélites mil o diez mil veces más baratos que los satélites tradicionales marca un hito en la historia de la industria satelital”, dominada por las grandes potencias y gigantescas transnacionales.

El ejecutivo aseguró que el “Cube Bug puede ser diseñado y fabricado por estudiantes universitarios en un cuatrimestre”.

La Argentina también está desarrollando un cohete. La idea directriz, que conceptualmente rompe el control de la industria por parte de los más poderosos, es que en vez de enviar grandes aparatos al espacio, es posible mandar partes que una vez en órbita trabajen en red, y para eso no harán falta enormes cohetes transportadores, sino otros más pequeños que lleven esas partes una a una, todo a un costo muchísimo más accesible para países como los latinoamericanos.

¡Aguante el Capitán Beto!

Crónicas de Pérez 17: el otoño

21 abril 2013

Hacía mucho que no paseaba con Pérez, mi perro, atrapado como estaba entre mucho laburo profesional y la gratificante pero ardua tarea de pintar mi casa.

Con ambos frentes ya mejor controlados, finalmente explotó el grito de mi conciencia acicateado por la insostenible mirada demandante de Pérez, que en las últimas semanas venía confinado a un tacaño régimen de cortas caminatas nocturnas para ir a tirar la basura.

Y allí fuimos la otra tarde, unidos por una correa ya que no es posible tomarnos de la mano, a buscar a la pequeña Guillermina al colegio.

¡Qué linda es Buenos Aires en abril!, nos dijimos con una mirada. Fue salir de casa y rendirnos ante la alianza estética de los mil ocres que alfombran las calles y los rayos del sol otoñal que infiltran oro en el follaje diezmado de las copas.

Allí iba Pérez, con las orejitas levantadas produciendo un rítmico crepitar de horas secas, con su habitual tenacidad canina para exigir siempre mayor velocidad, cualquiera sea el ritmo que logre llevar el humano que viene detrás, o sea, yo.

El paseo, con todo lo hermoso que puso la naturaleza como escenario, no pudo eludir un toque triste de absoluta responsabilidad humana: ambos sabíamos que esa sería una de las últimas tardes en que veríamos los adoquines de Tinogasta, Emilio Lamarca y alguna otra calle del barrio, donde ya todo está preparado para sepultarlos con asfalto. Creemos que el entierro no pasa de esta semana.

Le busqué la lengua a Pérez, entonces, para que se despachara con alguna reflexión crítica. Dio unas vueltas, me dijo que quería tomar distancia de esas esferas, que no quería herir a personas que pensaran distinto y parecía que ahí terminaba el diálogo. Sin embargo, un par de cuadras después se despachó con un diálogo gracioso y a la vez crítico.  Se los paso:

– Ingeniero, ¿qué son para Ud. los vagones históricos del subte A?

– Basura.

– ¿Y las casas antiguas, la confitería Richmond, la Casa Suiza?

– Basura.

– ¿Y los bancos de plaza de hierro forjado con listones de madera que están reemplazando en la costanera por unos bloques de concreto?

– Basura.

– ¿Y los adoquines que pusieron los presos en Villa Devoto y Villa del Parque hace un siglo?

– Basura.

– ¿Y los monumentos que sacaron de las plazas Colombia, Canadá y Los Andes?

– Basura.

– ¿Y que es para Ud. la basura?

– Negocio.