Archivo para diciembre 2013

Clarín protege a las remarcadoras seriales, sus grandes avisadoras

26 diciembre 2013

Admito que algún columnista de Clarín llegó a mencionar el comportamiento abusivo de las empresas concentradas formadoras de precios este fin de año, como los anteriores –yo afirmo que es una política permanente, pero en fin. Ahora Clarín, como diario confunde y desinforma.

Hoy, en la página dedicada al tema precios tiene una noticia, abajo, según la cual “se venden más productos, pero cae el precio real”, porque el total facturado este fin de año en regalos fue 15% superior al de 2012, es decir, unos diez puntos por debajo de la inflación. La trampa está en que la información refiere al vastísimo universo de las medianas empresas, en un estudio de la CAME,  con un abanico muy diverso de productos de distinta necesidad, no a las formadoras que acaparan los mercados de rubros esenciales de la canasta básica ni a los grandes supermercados, que este diciembre remarcaron ferozmente.

Del comportamiento de esas empresas, avisadoras seriales de la prensa comercial, en primer lugar de Clarín, ni un título, ni una crítica, solo menciones perdidas de algún analista.

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El Banco Santander Río hace negocio promoviendo valores antisociales

25 diciembre 2013

El mensaje transmitido en cierta publicidad del Banco Santander Río es “mejor sacar un crédito en el banco a tener que deberle un favor a un suegro pesado, envidioso y meterete”, o sea, pagá comisiones e intereses que eso es preferible al apoyo mutuo, el agradecimiento y el reforzamiento de lazos con tus parientes. Egoísmo, aislamiento, cortate solo así nadie te jode. Con algo de guita lo lográs.

Aviso bancoEncima la campaña se llama cínicamente “mantengamos la familia unida” cuando debería denominarse “sembremos desconfianza entre los familiares que se puede ayudar así no tienen más remedio que venir a pagarnos a nosotros por los créditos que podrían resolver con ahorro familiar”.

Es un mensaje jodido, es prédica contra valores sociales fundada en que el banco haga dinero. Basura. Como es basura cuando las transnacionales en general hablan por compromiso de Responsabilidad Social Empresaria.

No esperen encontrar un atisbo de crítica a estas cosas en el ambiente de las agencias de publicidad, mercenarias de estos avisadores, ni una crítica así en un medio de prensa comercial, donde ese aviso también representa dinero y por lo tanto, hay interés directo en difundirlo sin cuestionar su contenido. Así funciona.

A favor del acuerdo de precios, aunque con una crítica

22 diciembre 2013

Va una colección de tuiteos y opiniones que emití en los últimos días sobre los precios:

Apoyo el acuerdo de precios pero critico: regirá desde enero, por lo que convalida los brutales aumentos empresarios de las últimas semanas. Fiestas caras. Abuso e impotencia.

Sergio Massa dice que el acuerdo precios es “parche”. Ajá. ¿Y qué proponé él de fondo? Su enumeración incluye, tácito, que quiere precios libres. Perfecto para las empresas dominantes.

Del artículo de Alberto Dearriba en Tiempo Argentino: “Las empresas han burlado los acuerdos de precios, pero es la única vía antiinflacionaria compatible con quienes detestan los ajustes y creen que el Estado puede morigerar los desmanes del mercado”.  Agrego yo: completamente de acuerdo.

Del artículo de Ismael Bermúdez, hoy en Clarín: “Los grupos más concentrados (de empresas), y más aún de bienes imprescindibles, pueden imponer sus precios por encima de la inflación y hasta más que compensar vía precios una reducción de la demanda”. Insisto: la madre de las batallas contra la inflación es regular a los oligopolios que controlan cada rama económica y suben los precios a discreción cada vez que “hay plata en la calle”, léase aguinaldo, aumentos, bonos, para capturar esos recursos.

La madre de las batallas por la inflación hay que darla contra los abusos de quienes, por la altísima concentración de la economía, puede formar y aumentar precios sin límites cada vez que olfatean que hay más plata en la calle para capturar. Nada que ver con los salarios que pagan ni con la cantinela de que el Estado gasta mucho en los pobres, que predican sus empleados economistas y sus medios cooptados con publicidad.

Luis Majul es otro que culpa de la inflación a los salarios y así exculpa a los oligopolios, presentes en cada sector económico, forman los precios y capturan renta a gusto. El costo salarial es muy pequeño en los costos totales empresarios. A más tecnificado el sector, menos inciden. Las empresas pueden dar mejores salarios sin trasladar nada a precios.

Facturación por segundo de las comunicaciones por celular, verdadera medida antiinflacionaria esencial. Regulación estatal contra los abusos monopólicos de las transnacionales.

La batalla por la inflación hay que darla contra los formadores de precios concentrados. Ellos suben 40 por ciento los alimentos, capturan ganancias extraordinarias y nos distraen, con medios propios y periodismo cooptado con avisos, que la culpa es que hay demasiado Estado.

De la Dictadura para acá, la economía del país no hizo más que reconcentrarse, a tal punto que una o dos empresas hegemonizan cada sector económico, y extranjerizarse, porque son casi todas transnacionales, incluido por supuesto el campo. Eso es un país muy desequilibrado, las riquezas se las llevan, la exclusión social es profunda y así irreversible. Ese proceso continuó incluso con el kirchnerismo, al que sin embargo le reconozco medidas en contrario, pocas, pero que yo apoyo: AFJP, Aerolíneas, y sobre todo YPF, alguna otra en ese espíritu de retomar control de la economía. No veo salida gradual, no se dan condiciones políticas. Algún día se romperá todo o seguiremos mirando líneas de pobreza en un país que puede alimentar a 400 millones de personas. Y que encima ahora tiene Vaca Muerta, por la que ya vienen con todo.

Clarín oculta la responsabilidad empresaria con los precios y milita contra el acuerdo

21 diciembre 2013

Clarín dice hay inflación. O sea, un fenómeno de la naturaleza, como el calor. Los precios suben solos, nadie decide tocarlos, aumentarlos, inflarlos, remarcarlos.

Clarín dice, bajo la firma de Marcelo Cantón, que el plan ideado por el exsecretario de Comercio Guillermo Moreno para que no aumentaran “no cumplió con los objetivos previstos”. Las empresas concentradas y los supermercados subieron los precios 40 por ciento, y fue la idea la que falló, nada del ostensible y brutal incumplimiento empresario.

Con toda naturalidad, el comentarista dice que en el reemplazo de Moreno por Augusto Costa “las cosas parecen haberse desmadrado”. Otra catástrofe natural, parece. No es que los empresarios ordenaron remarcar como locos para armar un “colchón de precios”.

Clarín dice que el jefe de gabinete, Jorge Capitanich, “reflotó la idea de mandar militantes a los comercios”.  O sea, comerciantes chicos y grandes, tengan miedo que las patotas kirchneristas irán a prepotearlos. Cuando está claro que la mirada de control se dirige a los supermercados, al sistema concentrado y abusivo de comercialización, el villano de esta película que pone suculentos avisos en toda la prensa comercial y la tiene compradita.

Clarín cita al recalcitrante The Wall Street Journal, gran amigo de buitres y otras lindezas del capitalismo a ultranza, para cuestionar el control y reclamar medidas monetaristas, igual que Cantón en su tibio esbozo diagnóstico noventista. Lindos aliados tenés en el mundo, Clarín.

No es extraño, defendés a tus avisadores, las empresas concentradas productoras de alimentos y otros bienes de primera necesidad y las grandes cadenas de supermercados. Que no solo son tus clientes, son tus socios. Vos también sos una gran empresa, vos también formás precios en tu rubro. Vos también sos responsable de la inflación.

A los periodistas que investigan la corrupción

21 diciembre 2013

Prestigiosos colegas que investigan la corrupción de los funcionarios públicos y alguna contraparte privada: quiero felicitarlos por su vocación, capacidad y compromiso con una causa necesaria y benéfica para la sociedad, tan útil como las de los nobles cartoneros que recuperar riquezas que de otro modo se perderían y provocarían más costos. No obstante, quisiera advertirles que se están limitando a los “trapitos” del sistema, que los paraísos fiscales donde indagan no fueron creados para los pequeños negocios sucios sino para las descomunales cajas fuertes de los verdaderos dueños de la econonía mundial, el capital financiero transnacional, el gran beneficiario del saqueo de las riquezas de las naciones a favor de cada vez menos personas y a despecho de quiénes tienen verdadero derecho a gozarlas, aunque más no fuera para no morirse de sed, hambre y enfermedades curables.

Me queda claro que si trabajan en la prensa comercial, están controlados por sus grandes avisadores, la mayoría extranjeros, justamente integrantes de los poderes económicos permanentes que controlan cada rama de la economía argentina, especialmente desde la Dictadura hacia aquí. Sé cómo es el juego, pero al menos quería que fuera explícito. Por si alguno de ustedes llega a creerse que está cambiando algo esencial. Y sobre todo para mostrar la desvergüenza de los que señalan a los ladrones de reparto y exculpan a los grandes protagonistas de esta película.

Señores economistas, grandísimos farsantes

16 diciembre 2013

Señores economistas, consultores de negocios, expertos que pululan en pogramas donde avisan los grandes bancos privados, las cerealeras, las mineras, las transnacionales de todos los rubros:

Hay quiero decirle a todo el mundo que no les crean, que los eludan, que eviten la contaminación de sus opiniones si lo que se desea es entender la economía.

Domingo Cavallo, descollante defensor del capital financiero transnacional

Domingo Cavallo, celebrado defensor del capital financiero transnacional para el que obtuvo hitóricos éxitos en la Argentina

Grandísimos farsantes, nos aleccionan con capacidad y actitud doctorales, pero con la falla genética de ser empleados, contratistas y consultores de las grandes empresas, sus universidades, sus fundaciones, sus centros de estudio, es decir, enrolados en el interés del lucro privado, dedicados toda la vida al éxito de las ganancias de los que ya las tienen, no a pensar en el éxito de una sociedad ni en la felicidad del género humano.

Están descalificados por definición. El interés colectivo choca con el interés privado, y ustedes han elegido el segundo para su sofisticada militancia. El mundo que defienden es el de los privilegios en ampliación de las minorías en concentración, con millones de excluidos víctimas. Nunca será de buena moral su opción por los negocios, contra el interés de la humanidad.

La naturaleza de su compromiso impide que refieran con honestidad lo que conviene a todos, son lobbistas de lo que conviene a sus empleadores, o tengo que pensar que ellos –justo ellos cuya razón de ser es sí mismos- mantienen filósofos librepensadores más allá de su propio interés y cálculo.

Seguirán hablando en su favor, a eso dedicaron sus vidas y de eso viven, y para eso los formaron, los financian, los premian y los agasajan. Pero sepan que sabemos.

Todo mi respeto a las excepciones, a los que honestamente se comprometen del lado de los intereses populares y de la propia humanidad.

Tristeza por la decadencia de Clarín

15 diciembre 2013

Cada domingo compruebo con pena la decadencia de Clarín. Cada vez le encuentro menos texto útil, más tonto, repetido y predecible.

Tantos años que lo he seguido y admirado, como vanguardia informativa y gráfica, como modelo, y verlo en los últimos años tan degradado, autorrebajado, mero ariete de un grupo además negrero y antisindical, una patronal rejodida… con tantos colegas queridos ahí, felices o tristemente involucrados en esa batalla por sus negocios abusivos… en fin, muchos sentimientos, incluida la pena profunda y definitiva

Vean un ejemplo de la degradación que noto.

China puso ayer un robot en la Luna. No solo es el tercer país en la historia que logra llegar con éxito a la superficie del satélite natural de la Tierra, sino que es el único con esa actividad en el presente. Hace 37 años que no pasaba nada parecido. Clarín, “el gran diario de la Argentina”, no venía anticipando el vuelo y recién hoy lo informó con menos de 200 palabras en la página 61, la misma del “Alfajor gigante en Mar del Plata”. Debe ser porque China es comunista, digo yo.