Archive for the ‘La rata de biblioteca (y el geek)’ category

Enzo Traverso: “Falta una visión utópica”

7 septiembre 2014

Encontré en una entrevista a Enzo Traverso, historiador italiano radicado en Francia, autor de “¿Qué fue de los intelectuales?”  (Siglo XXI), agudas reflexiones sobre el mundo actual, al que describe como carente de utopías, y sobre los intelectuales, hoy relegados en el debate público por “expertos” funcionales al poder real, personajes con conocimientos técnicos constituidos en figuras por los medios de comunicación.

Van algunas notas tomadas de la entrevista que le hizo la colega Astrid Pikielny, publicada por La Nación este domingo 7 de septiembre de 2014:

  • En un mundo sin utopías, en el cual el sistema económico-social, la democracia liberal, la sociedad de mercado y el capitalismo aparecen como algo natural, finalmente no se puede sino actuar como parte de ese mecanismo. Hoy falta una visión utópica que los intelectuales tenían a lo largo del siglo XX.
  • Los economistas son los intelectuales por excelencia del capitalismo financiero en el mundo neoliberal: intervienen en los debates públicos como expertos y si vemos los sueldos que muchos de ellos obtienen de los bancos u organismos que asesoran, son mucho más altos que los que reciben como investigadores o universitarios.
  •  El problema es que la sociedad misma hoy no mira al futuro, no genera utopías, y los intelectuales son el espejo de esa impotencia. Entonces, no se pude pedir a los intelectuales que sobrepasen los límites de su época. Esa es la contradicción fundamental del mundo de hoy: es una temporalidad de aceleración permanente con un horizonte cerrado, sin proyección al futuro y sin ninguna estructura prognóstica. Y eso explica también la obsesión por la memoria.
  • Una sociedad que no tiene futuro está casi obligada a mirar al pasado y esa mirada muchas veces toma un rasgo apologético: “Hay que sacar lecciones del pasado para confirmar que el presente es un orden sin alternativas posibles porque las revoluciones fracasaron, crearon monstruos totalitarios, hubo fascismos y dictaduras y, entonces, hay que aceptar el orden de hoy como un orden sin alternativas”, sostiene esa sociedad.
  • Esa falta de imaginación utópica es terrible. Hay ejemplos: la falta de alternativas y horizonte de futuro de las revoluciones árabes fue llenada por los fundamentalistas, o los movimientos de “los indignados” que tiene una idea muy clara de qué es lo que no les gusta del mundo de hoy, pero que no tiene la capacidad de formular una alternativa. (Agrego yo: esa misma carencia se notó cuando estalló la crisis de 2001 en la Argentina).
  •  Hay muchos motivos (por los cuales los intelectuales hoy deberían levantar la voz) y, frente a la globalización, el principal es el crecimiento impresionante y traumático de la desigualdad. Estamos viviendo una refeudalización del planeta. Esto amenaza la libertad, la democracia y la noción misma de ciudadanía. En un mundo en el cual la riqueza y la pobreza se desarrollan en formas extremas e incontrolables, no se puede hablar más de democracia, de una comunidad internacional o de un espacio público compartido.
  • Desde un punto de vista social, el mundo está volviendo al Antiguo Régimen, a pesar de que este proceso tome rasgos posmodernos, con  una aristocracia financiera en lugar de la nobleza terrateniente. La defensa del principio de igualdad me parece una causa central, como ya fue en el siglo XVIII para los filósofos de la Ilustración.
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Gelman, su obra poética, su huella social

16 enero 2014

GelmanEl 14 de enero murió en México Juan Gelman, el mayor poeta de los últimos años de las letras españolas, y un cabal militante de toda la vida por la justicia y la igualdad.

Ese mismo día, en la lejana Patagonia argentina, la cooperativa de trabajadores de la fábrica de cerámicas Zanón, en Neuquén, obtuvo, tras doce años de lucha, el ansiado título de propiedad de la empresa alguna vez vaciada y quebrada que ellos rescataron.

Un inasible haz de arco iris unió ambos acontecimientos, visible si se tiene sensibilidad poética o social. Una conexión que se explica porque la lucha de los trabajadores de Zanón tuvo desde temprano el apoyo del poeta exiliado.

La prueba es esta noticia del año 2005, extractada del diario regional Río Negro:

Zanon editó una antología de Gelman en cerámicos Es el primer título de una colección de libros-murales llamada ‘un Cerámicametro cuadrado’

Neuquén, 17 de mayo de 2005.- Los obreros de la Cerámica Zanon editaron una antología del poeta argentino Juan Gelman en cerámicos como primer título de una colección de libros-murales.

El volumen, titulado “Dar la voz”, es una selección de poemas realizada por su autor.

El libro-objeto se venderá en cajas de 26 cerámicos, que incluyen 22 poemas, la tapa, el prólogo, el pie editorial y la contratapa.

Según sus organizadores -el sindicato ceramista y la editorial Limón, de esta capital- las cajas pueden donarse a universidades el país y del extranjero para “amurar” la edición, en bibliotecas populares, escuelas y edificios públicos.

Andrés Kurfirst, uno de los líderes del proyecto, propuso “destinar el poema a lugares no convencionales”, como son las paredes de los edificios, de las aulas. Es un espacio “no convencional, un soporte un tanto arbitrario” pero recoge los códigos de los graffiti o de las inscripciones y pintadas callejeras, dijo.

Una parte de la edición será entregada al autor, otra distribuida entre los colegios, comedores y escuelas para “reemplazar los cerámicos rotos de los baños y las cocinas por nuevos que tengan poesía”.

Con la selección, Gelman hace una recorrida por toda su poesía, desde los textos de “Gotán” hasta los escritos durante el exilio y los que trabajó sobre poemas y reflexiones de Santa Teresa de Jesús.

En las palabras finales, Gelman expresa su “apoyo solidario” a los ceramistas en “su más que justa lucha”, que contribuye a la recuperación del país “tan saqueado por dictaduras militares y por gobiernos civiles que prolongan sus crímenes”. Para el escritor, “esta lucha también es un acto poético”.

Trabajadores de Zanón festejan la obtención de la propiedad

Trabajadores de Zanón

Leí “De nostalgia y desarraigo”, de Rosana Lecay

3 julio 2013

De nostalgiaDisfruté el libro de Rosana. Admiré su habilidad para reflejar estados de ánimo, emociones y sentimientos, celebré su inteligencia para administrar el humor y la ironía.

Confieso que abrí sus páginas escéptico -no en cuanto a la calidad de la escritura sino al interés de la temática- despistado por un título que parecía anunciar una colección de escritos melancólicos, y descubrí encantado un contenido que lo desmentía.

Los cuentos, cortos y eficaces, tienen como denominador común los desenlaces inesperados, tan sorpresivos que hasta se adivina la sonrisa de la autora imaginando al concebirlos el efecto que causarían en sus lectores.

Los relatos, en tanto, proveen –ahí sí- la anunciada dosis de nostalgia y desarraigo, bellamente expresados, a la que añaden unas pinceladas maestras dedicadas a las personas que marcaron el sendero de los afectos en la vida de Rosana.

Tania esperaba un hijo del Che cuando la mataron en Bolivia

25 noviembre 2012

Tania, la argentino-alemana que acompañó al Che a su intento revolucionario en Bolivia, esperaba un hijo del guerrillero argentino-cubano cuando en 1967, con 40 días de diferencia, ambos fueron muertos por el Ejército boliviano, afirma un libro que acaba de aparecer en Buenos Aires.

La revelación, junto con otras inéditas referencias al Che y aspectos desconocidos de la organización y la actividad del Partido Comunista de la Argentina (PCA), integra el libro “Secretos en rojo. Un militante entre dos siglos”, del periodista y exdirigente de esa agrupación Alberto Nadra, editado por Corregidor.

“Tania no fue sola a Ñancahuazú. En su vientre llevaba otra vida y al caer en combate fueron dos las desgarradoras pérdidas para el Che”, dice al autor, que atribuye la información a Arnaldo Piñera, un miembro ya fallecido del comité central del PCA, responsable de las relaciones internacionales entre 1960 y 1976 y autor, a su vez, de “Utopía inconclusa del Che Guevara”, en 1998.

De aquel libro de Piñera, Nadra resume que Haydée Tamara Bunke Bider o “Tania”, llegó a Bolivia en octubre de 1964, como etnóloga especializada en arqueología y antropología, y que estableció relaciones con intelectuales y artistas e incluso con funcionarios muy próximos al presidente René Barrientos.

Tania dedicó dos años a fortalecer esa red de contactos y el 10 de julio de 1966 recibió el mensaje de La Habana para que preparara la llegada del Che, a quien recibió, y obtuvo toda la logística para los combatienes.

“Nadie se explica –reflexiona Nadra- cómo ese trabajo paciene, múltiple y estratégicamente irremplazable termina en sucesivas violaciones de estrictas normas de seguridad que ella dominaba: concurre al campamento del Che, que estalla en furia ante el hecho consumado, mientras Tania, llamativamente sensible, llora largo tiempo. Finalmente, la brillante oficial cae combatiendo en la emboscada de Vado del Yeso, el 31 de agosto de 1967”.

El autor afirma que Tania había recibido en países socialistas una importante formación militar y de inteligencia que incluía “chequeo, contrachequeo, escritura invisible, métodos de obtención y análisis de la información, observación de cartografía, micropunto, recepción radiofónica, karate, cerrajería, enlace de comunicaciones, escondrijos y cifrado con intercalaciones, contrainteligencia y métodos de trabajo, medidas de seguridad”.

Por eso, afirma Nadra, “resulta difícil aceptar que una mujer con tan alto grado de asimilación de su preparación pudiera cometer semejante desatino”, y refiere que otros autores, entre ellos Piñera en su libro, y Alberto Granado, amigo del Che que escribió el prólogo, sugirieron que tuvo un “motivo supremo” para hacerlo.

“Pilo (Arnaldo Piñera), tal vez en postrer homenaje a tantos seres queridos perdidos, me confió la verdad en una tarde de café y ginebra, ‘para vos y los compañeros, para cuando me vaya’: Tania no fue sola a Ñancahuazú, en su viente llevaba otra vida, y al caer en combate fueron dos las desgarradoras pérdidas para el Che”, relata Nadra.

El dato es tan novedoso que la propia madre de Tania, Nadia Bider, entrevistada por Clarín en Berlín en 1998, cuando los restos de su hija fueron identificados por antropólogos forenses, “desmintió que su hija haya tenido una relación amorosa con el Che Guevara”, según publicó el matutino porteño el 25 de octubre de ese año en su edición digital.

Esos restos reposan en la ciudad cubana de Santa Clara, junto a los del Che y de los otros guerrilleros con los que compartió aquella aventura revolucionaria.

Ernesto Guevara de la Serna , el Che, tuvo una hija, Hilda, con su primera esposa, la peruana Hilda Gadea. De su segundo matrimonio, con la cubana Aleida March, nacieron cuatro hijos. A los cinco dirige el Che, en 1965 antes de partir a Bolivia, una carta de despedida, que comienza así: “A mis hijos. Queridos Hildita, Aleidita, Camilo, Celia y Ernesto”.

También se le atribuye un sexto hijo, como fruto de una relación extramatrimonial con Lidia Rosa López, Omar Pérez, nacido el 19 de marzo de 1964, que no fue reconocido.

El Che fue capturado el 8 de octubre de 1968 y ejecutado sumariamente al día siguiente en el pueblo boliviano de La Higuera.

Optimizan técnica quechua para mejorar la construcción antisísmica

16 noviembre 2012

Investigadores argentinos comprobaron las ventajas económicas, ambientales y técnicas de una tecnología quechua para la construcción antisísmica y trabajan en normalizar su conocimiento, hasta ahora empírico, para alentar su utilización en condiciones óptimas.

Se trata de una tecnología de edificación denominada quincha, un término que significa cerco con palos o varas y alude al uso de la caña para erigir la vivienda.

“Es una propuesta que cada día cobra mayor importancia como tecnología alternativa de viviendas sustentables”, aseguró Guadalupe Cuitiño Rosales, ingeniera civil, becaria doctoral del Conicet en el Instituto de Ciencias Sociales, Humanas y Ambientales (Incihusa), en Mendoza.

La experta afirmó que crece su utilización “ya sea por la constante demanda de una vivienda digna como por el deseo de vivir en una casa construida de materiales naturales”.

La quincha se originó en el Perú y es empleada desde tiempos prehispánicos en la zona de influencia incaica.

Si bien la ingeniería civil tradicional propone diseños altamente resistentes a los temblores, las construcciones con quincha son una opción de escaso impacto ambiental y con un costo de menos de mil pesos por metro cuadrado.

Estas construcciones son utilizadas principalmente en las zonas rurales y en los alrededores de las zonas urbanas, donde se tiene más acceso a los materiales naturales como cañas y tierra para hacer el barro de los muros y troncos de árboles, que se utilizan para las columnas de la vivienda.

Además, esta tecnología permite ahorrar en mano de obra ya que es posible que el propietario construya la vivienda por sí mismo.

El equipo de investigadores que integra Cuitiño buscó definir y precisar varios aspectos de esta tecnología, dado que “es muy empírica y se trata de conocerla un poco más en base a estudios normalizados”.

La investigación apunta, por ejemplo, a establecer la mejor proporción de arena-arcilla-fibra vegetal para el barro de los muros, con la dificultad de que “cada suelo es diferente y se deben estudiar las proporciones para cada tipo de suelo”, dijo.

También se estudia el armado de la estructura con caña para mejor resistencia y el comportamiento térmico.

“Respecto de la construcciones de hormigón armado y ladrillo, tecnológicamente se han ensayado paneles a escala real y han mostrado un buen comportamiento estructural”, reveló la investigadora.

Respecto de las pruebas térmicas se estableció que “la quincha con un espesor de 10 centímetros tiene un comportamiento similar al de un muro de ladrillo de 20 centímetros de espesor”, aseguró Cuitiño.

“El objetivo es avanzar hacia una mayor sustentabilidad del cerramiento, mejorar las condiciones térmicas y confort interior, y lograr que la radiación solar que ingresa alcance un buen porcentaje de calefacción necesaria,” explicó la investigadora.

Las estructuras con quincha utilizan cimientos y vigas de hormigón sobre los cuales se disponen hasta cinco hiladas de ladrillo o piedra junto con un material hidrófugo, que repele el agua y evita el ascenso de la humedad a los paneles de tierra.

Sobre esta base se erige la estructura principal, que en el centro-oeste del país es de rollizos de álamo o eucaliptos, y luego los muros construidos con caña.

Para el esqueleto interno de las paredes se utiliza caña recubierta con una mezcla de tierra arcillosa, arena y fibra vegetal como puede ser paja de trigo o de centeno.

Gracias a esta combinación de materiales, las construcciones son livianas y muy flexibles, lo que permite que frente a una fuerza sísmica los muros de quincha se deformen bastante antes de llegar al colapso.

Los estudios de ingeniería realizados para precisar la resistencia de estas estructuras indican que son “sismorresistentes con un comportamiento muy satisfactorio, aunque tienen la desventaja de tener poca resistencia a la acción erosiva de la lluvia”, describió Cuitiño.

La zona de alto riesgo sísmico, donde ocurren la mayoría de los terremotos, según el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (Inpres), abarca las provincias de Mendoza, San Juan y La Rioja y el sur de Catamarca.

Hallazgo premiado con el Nobel va a revolucionar la medicina

8 octubre 2012

Entrevisté a Fernando Pitossi, un investigador argentino que trabaja con células madre, quien me explicó el significado de los aportes de los científicos que hoy recibieron el Nobel de Medicina, el británico John Gurdon y el japonés Shinya Yamanaka.

Gurdon descubrió en 1962 que la especialización celular es reversible. En 2006, Yamanaka lo hizo en un laboratorio con células de ratones y en 2007, de humanos.

A ver. Todos nacemos de un óvulo fecundado. En el comienzo hay células iguales, llamadas celulas madre, porque luego se van diferenciando entre sí y se convierten en unos 200 tipos diferentes de las células especializadas que forman el cuerpo.

Los premiados descubrieron y demostraron que ese proceso puede volverse atrás, es decir, que una célula ya especializada puede volver a convertirse en una célula madre. Ese descubrimiento abrió el camino al siguiente paso: hacer que esa célula reprogramada, se especialice de otra manera, para otra función.

“Es un premio muy merecido. Estos aportes pueden revolucionar la medicina en el futuro”, opinó Pitossi, investigador del Conicet y de la Fundación Leloir y miembro de la Comisión de Células Madre del Ministerio de Ciencia, quien además integra el grupo de trabajo de Traslación Química de la Sociedad Internacional de Investigación de Celulas Madre, que presideYamanaka.

El científico japonés “descubrió los cuatro genes que poniéndoselos a una célula de piel la convierten en una célula madre”, explicó Pitossi.

El investigador argentino opinó que estos hallazgos probablemente permitan desarrollar nuevas terapias celulares en la próxima década, porque tornan posible investigar, por ejemplo, por qué funcionan mal las células nerviosas o neuronas de las personas.

“Hasta ahora no era posible tomar células nerviosas para investigarlas, pero en adelante podrán tomarse células de la piel, reprogramarlas y que en una nueva diferenciación se conviertan en neuronas, lo que permite indagar en ellas. Eso se denomina modelaje de enfermedades”, explicó.

La interesante es que el Ministerio de Ciencia de la Argentina reconoció la importancia de los avances en este campo y viene subsidiando muchos proyectos sobre el tema. De hecho, Pitossi trabaja en la reprogramación celular para obtener neuronas que se enferman con el mal de Parkinson y poder investigar por qué ocurre.

Pitossi aclaró que aún no aparecieron terapias nuevas, pero lo que se está haciendo permitirá que cuando existan los tratamientos, en el futuro, la Argentina tenga capacidad para aplicarlos. “La base tecnológica está”, sintetizó.

“Mientras tanto, las terapias celulares hoy están restringidas al trasplante de médula ósea para enfermedades de la sangre”, precisó.

Historias de pioneros y colonos en la selva misionera

8 agosto 2012

Fundadores en Tierra Colorada

Leí Fundadores en Tierra Colorada con interés y placer.

Interés porque aprendí cómo fue la colonización en el Alto Paraná en las primeras décadas del siglo pasado, tan distinta de la inmigración que conocemos en Buenos Aires, y de la que tantos somos hijos, alimentada básicamente desde el sur europeo por la ruta del Atlántico directamente al Río de la Plata.

En cambio, la selva misionera, la tierra colorada, fue poblada inicialmente por una corriente migratoria de alemanes que previamente habían sembrado de colonias el sur de Brasil, los teutobrasileños, intercalados con algunos contingentes de otras nacionalidades, cada uno con su historia a cuestas de guerra, persecuciones, discriminación, hambre o falta de horizontes, que este rincón del planeta permitía dejar felizmente atrás.

O al menos ésa era la ilusión, que no siempre se hizo realidad. Y cuando se alcanzó, no fue gratis, sino a costa de enormes sacrificios y commovedora lucha por la sencilla felicidad de obtener de la tierra lo necesario para vivir y ver crecer a los hijos.

Esa mirada que el libro muestra es la que me proporcionó el placer de recorrerlo. Las historias de todo tipo, que van de la tragedia a la comedia, pero invariablemente plenas de humanidad, reflejadas, además, con un enorme cariño, como no podía ser de otro modo siendo el autor Claudio Salvador.

Quien quiera conocer mejor a este lúcido cronista del nordeste argentino e incansable luchador social, puede visitar su blog  http://www.bichodomato.territoriodigital.com/. Lo recomiendo.