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Gelman, su obra poética, su huella social

16 enero 2014

GelmanEl 14 de enero murió en México Juan Gelman, el mayor poeta de los últimos años de las letras españolas, y un cabal militante de toda la vida por la justicia y la igualdad.

Ese mismo día, en la lejana Patagonia argentina, la cooperativa de trabajadores de la fábrica de cerámicas Zanón, en Neuquén, obtuvo, tras doce años de lucha, el ansiado título de propiedad de la empresa alguna vez vaciada y quebrada que ellos rescataron.

Un inasible haz de arco iris unió ambos acontecimientos, visible si se tiene sensibilidad poética o social. Una conexión que se explica porque la lucha de los trabajadores de Zanón tuvo desde temprano el apoyo del poeta exiliado.

La prueba es esta noticia del año 2005, extractada del diario regional Río Negro:

Zanon editó una antología de Gelman en cerámicos Es el primer título de una colección de libros-murales llamada ‘un Cerámicametro cuadrado’

Neuquén, 17 de mayo de 2005.- Los obreros de la Cerámica Zanon editaron una antología del poeta argentino Juan Gelman en cerámicos como primer título de una colección de libros-murales.

El volumen, titulado “Dar la voz”, es una selección de poemas realizada por su autor.

El libro-objeto se venderá en cajas de 26 cerámicos, que incluyen 22 poemas, la tapa, el prólogo, el pie editorial y la contratapa.

Según sus organizadores -el sindicato ceramista y la editorial Limón, de esta capital- las cajas pueden donarse a universidades el país y del extranjero para “amurar” la edición, en bibliotecas populares, escuelas y edificios públicos.

Andrés Kurfirst, uno de los líderes del proyecto, propuso “destinar el poema a lugares no convencionales”, como son las paredes de los edificios, de las aulas. Es un espacio “no convencional, un soporte un tanto arbitrario” pero recoge los códigos de los graffiti o de las inscripciones y pintadas callejeras, dijo.

Una parte de la edición será entregada al autor, otra distribuida entre los colegios, comedores y escuelas para “reemplazar los cerámicos rotos de los baños y las cocinas por nuevos que tengan poesía”.

Con la selección, Gelman hace una recorrida por toda su poesía, desde los textos de “Gotán” hasta los escritos durante el exilio y los que trabajó sobre poemas y reflexiones de Santa Teresa de Jesús.

En las palabras finales, Gelman expresa su “apoyo solidario” a los ceramistas en “su más que justa lucha”, que contribuye a la recuperación del país “tan saqueado por dictaduras militares y por gobiernos civiles que prolongan sus crímenes”. Para el escritor, “esta lucha también es un acto poético”.

Trabajadores de Zanón festejan la obtención de la propiedad

Trabajadores de Zanón

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Se organiza la autogestión en cinco restaurantes porteños al borde de la quiebra

1 mayo 2013

Trabajadores de cinco restaurantes porteños del mismo dueño, todos al borde de la quiebra, se organizaron en cooperativas y mantienen funcionando los locales en otra incipiente experiencia de autogestión en la que están en juego unos 200 empleos.

La situación involucra a Alé Alé, Don Battaglia, Los Chanchitos, Mangiata, en el límite entre Villa Crespo y Caballito, y La Soleada, de Belgrano, pertenecientes al grupo OJA, todos los cuales están en concurso de acreedores, informaron sus empleados.

Una sexta casa del mismo grupo, La Zaranda, de Villa Urquiza, cerró hace un año y su personal, unos 40 trabajadores, se dispersó sin poder cobrarle a la firma sus deudas salariales.

“Una empresa del mismo grupo, distribuidora de insumos para restaurantes, les vendía a precios siderales y así se organizó el vaciamiento”, reveló Federico Tonarelli, presidente de la Federación Argentina de Cooperativas de Trabajadores Autogestionados (Facta).

Explicó que así “empezaron a acumular deudas impositivas, previsionales, comerciales y con sus propios trabajadores”.

Andrés Toledo, presidente de la cooperativa formada por los 40 trabajadores de Alé Alé, dijo a Télam que las dificultades se sucedieron durante todo 2012, incluidos despidos intempestivos.

Relató que a Enrique Benavídez, con ocho años de antigüedad, lo despidieron por tomarse una gaseosa, y que el parrillero, Carlos Martínez, con 17 años en la empresa y operado hace poco de la columna, fue a reclamar su sueldo y al día siguiente recibió el telegrama. “No les importaba nada”, se quejó Toledo.

Finalmente, en diciembre de 2012 los administrativos y el socio gerente dejaron de ir al local y en enero un supervisor les dijo que fueran buscando otro trabajo, que iban a cerrar.

“Paramos el primer fin de semana pero no pasaba nada. Reabrimos cobrando solo en efectivo para que entrara dinero y poder cobrarnos algo a cuenta”, relató Toledo, quien se puso al frente de sus compañeros pese a carecer de experiencia organizativa.

El dirigente dijo que fue al sindicato gastronómico, la UTHGRA, “y parecía mentira, pero terminé explicándoles que ellos tenían que defendernos a nosotros, los trabajadores, y no hubo caso”.

El problema llegó a los medios y fue un cliente el que les sugirió contactarse con la cooperativa que gestionaba el Bauen, un caso emblemático de autogestión, que a su vez integra la Facta.

Cuando en Alé Alé, asesorados por la Facta, decidieron formar la cooperativa, marcaron un camino que luego siguieron los trabajadores de las otras cuatro casas en crisis.

“El 25 de abril se sumaron los compañeros de Los Chanchitos y ya estamos todos. Intentamos también conectarnos con los de La Zaranda, pero es muy difícil”, comentó Toledo.

Los 200 trabajadores organizados en cinco cooperativas afrontan ahora una etapa compleja en la que deben atender a la vez su propio trabajo, el funcionamiento de cada empresa y la batalla legal con los antiguos dueños, pero el espíritu es muy diferente.

“El clima cambió totalmente. De pasar el fin de año sin un peso, ahora todos ganamos igual y se acabó el individualismo. Un cliente levanta la mano y vamos todos, nadie se toma ni una gaseosa. Vamos temprano al mercado a comprar la mejor verdura”, describió Toledo.

El otro gran escollo es que el local de Alé Alé tiene el contrato de alquiler vencido y el dueño se manifiesta reacio a renovarlo.

Tonarelli dijo que “pide el desalojo porque supuestamente ya lo ha vendido, pero estamos negociando; para nosotros sólo tiene que vencer el prejuicio de alquilarle a una cooperativa de trabajo”.

El empeño de estos trabajadores comenzó a cosechar además apoyos políticos por parte de los diputados nacionales Juan Carlos Junio y Gastón Harispe; los legisladores de la Ciudad Claudia Neira, Edgardo Form, Delia Bissuti, Juan Cabandié y Fabio Basteiro.

También los respaldaron el secretario general de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), Hugo Yasky, el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (Inaes), la Confederación Nacional de Cooperativas de Trabajo (CNCT) y la Confederación de Cooperativas de la República Argentina (Cooperar).

Una isla de economía social entre la movida de Palermo Hollywood

28 febrero 2013

MercadoEntre el ruido y el alto consumo de Palermo Hollywood, el sector del viejo barrio porteño transformado por las productoras de televisión, los boliches y los negocios para turistas, florece desde hace seis años una insólita isla de la economía social: el mercado de Bonpland.

Hijo del asambleísmo barrial que cundió con la crisis de 2001, funciona en el histórico galpón de estructura de hierro y techo de chapas de Bonpland 1660, heredado de un viejo mercado municipal que murió en la epidemia de neoliberalismo de los `90.

Allí pueden comprarse, a buen precio, alimentos frescos o elaborados artesanalmente, bebidas, ropa, artículos para regalo y hasta libros, cuyo común denominador es que llegan directo de sus productores, en general cooperativas, organizaciones campesinas, fábricas recuperadas o empresas familiares.

Hay quesos, huevos, mieles, cervezas, vinos, mermeladas, tomates triturados, fiambres, nueces, aceites, dulces, conservas.

“Hay verduras pero no se vende carne, sí pollo y, a pedido, también cerdo y conejo”, detalla Ignacio Rojo, 52 años, empleado estatal y comerciante, miembro de la cooperadora que conduce este mercado, abierto al público martes, viernes y sábados, de 10 a 22.

Aclara que si bien son todos productos sanos, elaborados en pequeña escala y por lo tanto sin empleo de variedades transgénicas ni pesticidas, no se trata exactamente de producción orgánica, condición que de existir, limitaría su función social.

Juan Pablo Pereyra, 35 años, actor, militante de organizaciones populares contrarias a la economía neoliberal y también miembro de la cooperadora, define al mercado como “un espacio donde el consumidor resuelva su demanda de canasta familiar, pagando un precio justo que vaya lo más completo posible al productor”.

La clientela está formada por vecinos y también por gente que, aunque viva lejos, quiere apoyar esta experiencia de economía social, donde además goza de una atención personalizada que se mantiene aun durante las aglomeraciones de los sábados a mediodía.

Porque los 25 puestos del Bonpland, que ofrecen productos de un centenar de organizaciones productivas de todo el país, son a la vez promotores de una economía más justa. Son “organizaciones produciendo valores”, como dice un eslogan presente en el lugar.

“Hacé justicia por compra propia. Animate a un consumo diferente”, pregona por ejemplo un cartel firmado por el Colectivo Solidario. Y recuerda: “Detrás del consumo están los productores”.

En el puesto de La Asamblearia, atendido por Claudia, se propone a su vez “sumate al cuidado ambiental, practicá consumo responsable”, y en Mundo Alameda, de la organización La Alameda, que lucha contra la trata de personas, se ofrecen remeras con la leyenda “no chains” (no a las cadenas) y la recomendación “vestite sin trabajo esclavo”.

Las fábricas recuperadas están representadas en camperas de Lácar, jamones de Torgelón, muzzarella de Séptimo Varón, tapas para empanadas La Mocita, grisines de Grisinópolis y chocolates de Arrufat.

También hay espacios del Centro Ecuménico de Educación Popular, la Cooperativa Agropecuaria de Productores Familiares de Florencio Varela, el Centro de Comercialización de Productos de la Agricultura Familiar y la cooperativa Río Paraná, de larga historia de luchas en Misiones, a punto tal que su marca Titrayjú, de resonancias guaraníes, proviene en realidad del lema “tierra, trabajo y justicia”.

La diseñadora sanjuanina Rosa Zambrano, en el puesto de Soncko Argentino, ofrece indumentaria de diseño artesanal, con marcada influencia de las culturas precolombinas.

La cooperativa Red del Campo, con Ignacio Rojo al frente, vende “todos los mates y otras yerbas”, con todo para tomar la popular infusión, desde el termo hasta yerba misionera Kraus, junto con otros artículos camperos.

Los sábados, suele haber actividades culturales y artísticas que atraen más visitantes, y se anuncian por la página de Facebook “Mercado Solidario de Bonpland”, como actuaciones de la murga palermitana “Atrevidos por costumbre”.

El primer sábado de cada mes, los Ecoclubes cambian material para reciclar (vidrio, plástico, papel) por plantines.

El lugar está limpio y bien ventilado y dispone de buenos baños.

Prendas de emprendedores y artesanos también lucieron en el desfile de Mar del Plata

8 enero 2013

Un grupo de emprendedores y artesanos, apoyado por el Ministerio de Desarrollo Social, tuvo su segmento anoche en el “Mar del Plata Moda Show”, con su mensaje en favor de una moda sustentable con prendas ecoamigables.

Se trata de pequeñas unidades productivas que comparten la marca “Emprendedores de Nuestra Tierra”, creada por esa cartera para promover la inserción social de los productores y el cuidado del ambiente, y alentar asimismo el consumo responsable.

Visceral ZapatosSe presentaron zapatos, tejidos, carteras, ponchos y otras prendas y accesorios en quince pasadas de los modelos por las escalinatas de Playa Grande y el hotel Costa Galana, que lucieron su originalidad entre las colecciones de famosos diseñadores y grandes marcas.

“Son productos confeccionados íntegramente a mano, con hilados vírgenes, tinturas naturales y excelente diseño”, dijo Karina Yarochevsky, subsecretaria de Responsabilidad Social, a cargo de este programa.

Por ejemplo, Visceral Zapatos, una cooperativa de Santo Domingo, pequeña localidad del este bonaerense, mostró carteras y calzados de mondongo vacuno para evitar el uso del cuero.

Las artesanas de la Red de Turismo Campesino, cooperativa de los valles calchaquíes de Salta, enviaron sus tejidos elaborados con lana de oveja y llama, con tinturas naturales de plantas nativas de especies cultivables, lo que garantiza colores diversos y duraderos sin usar anilinas ni contaminantes.

Patricia Pérez, de la asociación civil “Sabe la Tierra”, trajo sus prendas de fieltro confeccionadas con una técnica ancestral y con productos ecoamigables, es decir, no contaminantes, y de la localidad santiagueña de Atamisqui se mostraron prendas de fibras hiladas a mano con rueca y tejidas en telar antiguo.

Yarochevsky explicó que Emprendedores de Nuestra Tierra reúne a unos 10.000 pequeños emprendimientos y artesanos de todo el país, a los que la cartera social apoya con insumos, capacitación y acciones para visibilizar sus productos, de modo de fomentar su consumo en el marco del comercio justo.

“De ese conjunto se van seleccionando los que participan en las acciones de promoción, como ferias y desfiles, incluso en el exterior”, dijo la funcionaria.

“Emprendedores de Nuestra Tierra” ya participó dos veces en la Semana de la Moda de París, y también estuvo en la Feria di Milano Pret a Porter (en Milán, Italia) y en la 36° Buenos Aires Alta Moda, entre otros eventos.

El proyecto permite rescatar los saberes ancestrales de cada artesano y los procesos productivos característicos de cada región de la Argentina, mientras promueve el cuidado de la naturaleza.

Sobre Mar del Plata Moda Show, Yarochevsky sostuvo que “participar en eventos como éste permite fomentar el consumo de estos productos, no desde la lástima, sino valorando su altísima calidad, su origen autóctono, su buen diseño. Comprarlos es comprar lo nuestro”.

En el desfile hubo también productos de Soncko Argentina, de San Juan; la diseñadora cordobesa Jezabel Gerik, que confecciona prendas tejidas; Mirta Pérez, artesana de Misiones; la artesana textil Susana Prado, con su emprendimiento Muspay, y la artesana Graciela Peralta, de Santiago del Estero.

“Hecho en Bs.As” va armando su feria en San Telmo

22 diciembre 2012

Feria del Nuevo MundoCon la modestia natural de aquello que carece de apoyo estatal decidido, pero con la fortaleza que dan las convicciones, Hecho en Bs. As., la revista creada para que la gente en situación de calle tenga una vía de inclusión social, va dando forma a un proyecto nuevo: la Feria del Nuevo Mundo.

Hicieron las pruebas-piloto en diciembre, y se proponen volver al final del verano. Les cuento la nota que hice con ellos:

La feria de “Hecho en Bs.As.” será semanal desde marzo

La recientemente creada Feria del Nuevo Mundo, organizada en el barrio porteño de San Telmo por “Hecho en Bs. As.”, la revista de la gente de la calle, funcionará semanalmente a partir de marzo, anunció la directora del proyecto, Patricia Merkin.

“Queremos convertir este lugar, antigua sede de la revista, en una casa temática, donde el vecino pueda adquirir buenos productos evitando la intermediación”, explicó Merkin, quien el mes pasado fue distinguida por la Legislatura porteña como personalidad destacada de la ciudad.

Se trata de la vieja casa chorizo del pasaje San Lorenzo 371, donde los días de feria se ofrecen productos saludables, ecológicos, elaborados en emprendimientos familiares o por pequeños productores cooperativizados, bajo principios de la economía social.

La feria comenzó este mes con dos fines de semana para ventas de Navidad y volverá en febrero, para alcanzar luego, en marzo, un funcionamiento regular.

“Queremos hacer de esto un laboratorio del futuro, con una huerta vertical, techo verde, energía renovable, y muchas actividades, como las charlas que dieron este año Carlos Vicente, sobre soberanía alimentaria, y Miguel Grinberg, sobre ecología, pero también ferias de semillas, cursos y conciertos”, explicó Merkin.

El proyecto, según indicó su promotora, es una extensión de “Hecho en Bs. As.” en su filosofía de “ofrecer a la gente de la calle una oportunidad de inclusión laboral mediante un sistema justo, no de explotación”.

Por eso, una de las consignas con que en las redes sociales se incita a los consumidores a apoyar la iniciativa dice “poné la plata donde ponés las ideas, comprá cosas buenas para vos, para el productor y para la sociedad”.

Merkin observó que hasta el momento se han acercado a la feria tres tipos de personas: los vecinos, que encuentran allí un almacén con buenos productos; los turistas de países donde la economía social tiene un mayor desarrollo, y los activistas de causas sociales, que exhiben una actitud solidaria.

La Feria del Nuevo Mundo arrancó con un puñado de organizaciones productivas de la economía social, pero está concebida para albergar a muchos más.

Entre las que estuvieron en el debut está “Los pibes del playón” (alfajores, budines, pan dulce), Iriarte verde (verduras, frutas, huevos), Movimiento Agrario de Misiones y Cooperativa Puerto Rico (yerba), Proyungas (mieles, bolsos, caminos de mesa) y El Galpón (productos de almacén).

También participan la Cadena Textil Solidaria, cuyas prendas llegan a la feria a través de “Otro mercado al sur”, algunos emprendimientos familiares, como el que elabora desodorantes ecológicos y el de un vendedor de la revista que produce dulces.

Otros productos disponibles son vinos y champán orgánicos, cerveza artesanal, quesos, hongos, plantines de aromáticas, plantas ornamentales y cactus.

“Todo todito producido con criterios agroecológicos y/o artesanales y cooperativos. ¡Brindemos por un nuevo mundo!”, dicen los mensajes promocionales.

Los interesados puede consultar a través de la dirección electrónica comerciojusto@hechoenbsas.com y eventualmente hacer pedidos.

Emprendedores aprovechan la demanda navideña

21 diciembre 2012

FeriaEmprendedores de la economía social, muchos de ellos exdesocupados que volvieron a la producción con ayuda estatal y los principios de la cooperación y el comercio justo, aparecen hoy en buena posición para aprovechar la demanda navideña para sus productos.

La cooperativa Unión de Emprendedores de La Matanza (Unema) reúne a 28 familias en 15 emprendimientos que producen mermelada, licores, bombones, panificados, orégano, yerba, miel, verduras, comidas típicas, pastas, ropa y pavas de acero inoxidable.

“Esta semana estuvimos en la Cuarta Feria Navideña, en Canal 7; el año pasado, en Las Cañitas, y ahora nos invitaron a ir del 2 al 8 de enero a Mar del Plata. El Ministerio (de Desarrollo Social) acompaña mucho. Sin esa estructura no podríamos llegar a tantos lados”, dijo Germán Alfaro, presidente de la cooperativa.

En Canal 7 vendieron 350 panes dulces de 750 gramos y 400 de medio kilo. “Los hacemos sin conservantes, ni aditivos, ni resaltadores de sabor y cobramos 35 pesos el de 3/4, cuando en otro lado, de la misma calidad, está a 75”, explicó Alfaro.

fopalLa Unema fundó hace dos meses, en el también cooperativo Hotel Bauen, la Federación de Organizaciones de Productores Alimentarios (Fopal), con emprendedores de Buenos Aires, Mendoza, Tucumán, La Rioja, Córdoba, Santa Fe, Misiones y Catamarca, gracias a lo cual, todos ellos pudieron enviar sus productos a la Feria Navideña.

“Por eso teníamos yerba misionera, tomate y orégano mendocino, miel de Lobos, fideos con harinas humahuaqueñas y hasta papitas andinas de la cooperativa Cauqueva, de Maimará (Jujuy), que hasta las exporta a Italia”, detalló Alfaro.

La opción de la entidad por la economía social, sin intermediarios, se manifiesta también en que participa en el Mercado de Bonpland, en el barrio porteño de Palermo, que funciona con los mismos principios, y que también estuvo en la Feria Navideña, con textiles, artesanías y algunos alimentos.

“De a 100 gramos vendimos cinco kilos de nueces peladas, producidas en Fiambalá. También higos, ciruelas, pasas de uva, duraznos, pasas bañadas en chocolate”, comentó Ignacio Rojo.

Juguelín produce, en su taller de la ciudad bonaerense de Garín, juguetes didácticos y de ingenio en palo blanco y multilaminado de guatambú, con pinturas y lacas no tóxicas, para ejercitar la motricidad fina de los niños y la estimulación temprana.

“Es un emprendimiento familiar, con mi marido (Germán Sbracini), que es diseñador industrial; mi suegra (Elvi), que se ocupa del empaque, y yo que entiendo más de comercialización”, explicó Patricia González.

“Empezamos en 2004 con 300 pesos y siempre estuvimos en crecimiento. En la feria de Canal 7, donde estuvimos cuatro días, vendimos más de 400 juguetes de entre 40 y 500 pesos cada uno”, relató la emprendedora.

Ese éxito se manifestó incluso con la venta de ocho laberintos de bolitas, de 450 pesos, la estrella de su colección, con la que Juguelín ganó el segundo premio de la última Feria Internacional del Mueble y la Madera y fue el artículo más votado por la gente.

cervezaDaniel Saliba, de 48 años, y su hijo Daniel, de 25, producen en Rosario la cerveza artesanal Daniel O., que comenzaron a vender hace tres meses. En la Feria Navideña agotaron 90 cajas.

“La gente de Desarrollo Social nos facilitó todo. Nos fue muy bien en las ventas, pero sobre todo tuvimos una gran promoción. Esta fue nuestra primera gran experiencia comercial y creo que voy a vivir de esto y feliz”, dijo Daniel padre.

RK Chocolates es un emprendimiento familiar en el que trabajan Inés Kamegawa, su esposo y sus cuatro hijos, en su casa de la localidad bonaerense de San Antonio de Padua.

Usualmente venden por encargues y su estrategia de comercialización es el boca a boca de sus clientes y vecinos.

ChocolateEn la Feria Navideña “se vendió todo, entre otras cosas, más de 500 alfajores, y tuvimos mucha publicidad”, dijo Inés.

“En general, para esta Navidad se nota que hay poder adquisitivo y nuestras ventas se mantienen en el buen nivel del año pasado. Además vino esta feria que superó las expectativas. Nos queda otra feria en Mar del Plata y después paramos hasta Pascua”, dijo.

Vale la pena la Feria Navideña en la sede de Canal 7

20 diciembre 2012

Afiche feriaEstuve en la Feria Navideña montada por Desarrollo Social en Canal 7 y se las quiero recomendar.

Son emprendedores y artesanos, con productos sanos, ecológicos y de calidad, que venden al consumidor sin intermediarios, lo que significa menores precios.

Está muy buena para comprar regalitos originales sin sentir que el alquiler de un shopping o la publicidad de una marca famosa te encarecen la compra.

Va mucha gente, porque además el Canal les pone espectáculos con entrada libre en el estudio contiguo y la ha promocionado mucho.

Ojo que termina el sábado. Les copio la nota que produje a mitad de semana.

Se renueva feria en Canal 7 que ya es éxito de público y ventas

Más de 25.000 personas visitaron ya la 4ta. Feria Navideña de Emprendedores y Artesanos que se realiza en Canal 7, de Buenos Aires, con apoyo del Ministerio de Desarrollo Social, y que hoy renueva sus ofertas.

“En general, estamos duplicando las ventas de años anteriores. Una de las razones es que la gente encuentra gran diferencia en los precios, con este sistema del productor al consumidor”, informó Ariel Sujarchuk, secretario de Comercialización de la Economía Social.

Sujarchuk destacó que “los emprendedores que estuvieron desde la inauguración del viernes pasado hasta ayer fueron reemplazados hoy (miércoles) por otra tanda, con otros productos, que estará hasta el sábado”.

El funcionario aseguró que “la gran mayoría de los emprendedores que participaron en la primera tanda, agotaron sus productos al segundo día de feria y debieron reponer”.

La afirmación fue sostenida por los testimonios de emprendedores participantes.

Patricia González, en el puesto de Juguelín, juguetes didácticos de madera, de entre 50 y 500 pesos, vendió cerca de 400 unidades, casi el triple que en la feria anterior.

En el espacio de la cerveza artesanal Daniel O., su propietario Daniel Saliba, asegura haber vendido unas 90 cajas (de 6 o 12 botellas) “e hicimos una gran promoción de nuestro producto”.

En tanto, Inés Kamegawa, de RK Chocolates, dijo que vendió 100 por ciento más que el año anterior, cuando la feria estuvo en el barrio de Las Cañitas.

En cuanto al Supermercado Federal, con productos de la economía social de todo el país, hubo 900 ventas diarias, lo que superó la capacidad de los sistemas de procesamiento que debieron ser actualizados de urgencia.

Todos los feriantes consultados destacaron que haber montado esta edición en Canal 7, dio a la feria “muchísima más visibilidad”, y comentaron que los espectáculos gratuitos que la Televisión Pública organizó para los visitantes en su estudio 1, anexo a los puestos, estimularon la asistencia de público.

Sujarchuk comentó además que las novedades de esta edición, es decir, la incorporación de productos frescos, como frutas, verduras y quesos, y la de muebles y electrodomésticos “también generaron expectativas y ventas”.

“Calculamos que entre la modalidad feria y el supermercado, hemos puesto en venta más de 1200 productos diferentes”, indicó.

La feria estará abierta al público en el edificio de la Televisión Pública, en Figueroa Alcorta 2977, de 10 a 21 hasta el sábado inclusive.

En ella pueden adquirirse juguetes, indumentaria y accesorios, muebles y elementos para decoración, artículos para el hogar, instrumentos musicales, artesanías, plantas, alimentos y bebidas.